miércoles, 22 de mayo de 2013

Apátrida

Pasan diez minutos de la una
 y la botella ya está vacía.
Del todo.

Quedo sin palabras.
Ante ti.
Agua que no fluye,
río que no cesa,
sexo que ya no estremece
ni a sí mismo.

ESTE PAÍS.

Hace tiempo que cerraron
la unidad de cuidados que
custodiabas  con perfidia.

Los espejos donde nos mirábamos
han  pasado a usar el singular,
para  todo.

Y ese todo está oscuro, este todo.

Los gatos me arañan desde dentro
La bilis aparece a las tres en punto cada día
Lo que antes era gris ahora
Es blanco,
roto.

Me voy con el miedo
De no querer volver
Esto es un pabellón de psicóticos
Y además todos son amigos
Del que vive al otro lado.
Y además
La unidad de cuidados
Sin ti
Es la antesala del
Forense.

lunes, 13 de mayo de 2013

Grieta





No sé si soportaré volver a mirarte de frente
compartir el lado blando de la almohada,
preparar a cuatro manos el café,
comerme tu tostada,
y que al untarme de aceite la boca me pases
ese dedo por encima.

Probablemente no,
pero he de hacerlo.

Porque  he aprendido mucho del
dolor superficial que causa vivir
de esta manera, juntas,
bajo un mismo techo
traduciendo la semiótica del sexo,
como un domingo cualquiera.

Ay la culpa, ya todo se comprende!

jueves, 25 de abril de 2013

Lo primero es antes.


Debo


Quiero


Necesito



              Dejar de escribir una temporada.




                                                  Tengo demasiado dentro, he de colocarlo.




            Gracias. De verdad. De corazón, si es que resiste.







             

sábado, 13 de abril de 2013

Notre cirque

"J'aime ce qui n'a pas de sens".
                         
Séneca.



Es posible que todo carezca de sentido.
El pequeño diccionario sobre la mesa
Un móvil sin apenas bateria.
No saber qué escribir en el poema
Estar aquí
Pensar en ti.
La casa nueva.
Tener miedo a morir
No haberte dicho todo.
No querer volver
El precio que pagamos
Los tres días que me quedan.


Por qué sabes lo que sabes.






martes, 9 de abril de 2013

4:41 a.m



                                         
    "...Son más de las cuatro.
    Esa hora de la noche en la que los vientos errante
    Agitan la oscuridad.
    Y estoy harto de este insomnio..." 

                              Philip Larkin


... y no se trata de si duermo,

poco,
regular
mucho.

Sólo, que te pienso,

demasiado.


miércoles, 3 de abril de 2013

Marco Magoa sobre Los Dolores




Dice Carlos Drumond de Andrade en uno de sus poemas “No, mi corazón no es más grande que el mundo, es mucho más pequeño. En él no caben ni mis dolores.” 
Al leer Los Dolores de Elvira Ramos pasa lo contrario, los poemas son esta vez los que se hacen pequeños para que todos juntos quepan en un solo corazón. 
Se afilan uno contra otro, se estrechan, cogen velocidad y se desbordan como plaquetas sanguíneas dispuestas a taponar la herida o a abrirla…
Estos días también España se desborda, inundada de agua y de dolor. Sus ríos están llenos de agua que intenta recuperar el espacio perdido, lo que una vez fue suyo y entonces recuerdo el poema d.21 donde surge la añoranzadel granizo, de un rio enfurecido, de un tsunami… Sí, cuando veo las imágenes de una España desbordada y sus campos como un espejo turbio me siento seguro. Es la constatación de lo real, de lo incontestable.  
Es una verdad absoluta.
La sinceridad de “Los Dolores” y su verdad absoluta me calman una vez me han desasosegado. Elvira y su poesía me sorprendieron estando yo viviendo en El Cairo. 
No me imagino una ciudad mejor para ser sorprendido con estos poemas.
Me gusta especialmente el uso del presente en muchos momentos y la presencia de la primera persona del singular; el Yo. 
El yo, el presente y el aquí en los poemas te colocan también en lo incontestable, me llenan de nostalgia, me engañan, me hacen rememorar.
Otra vez huele a café como aquella vez… otra vez llego mojado a casa feliz de tanto dolor, otra vez los poemas se afilan el uno contra el otro, se estrechan, cogen velocidad y se desbordan. 
Me desbordo.

Marco Magoa.

Necesidades

"Beyond all this, the wish to be alone...Beneath it all, desire of oblivion runs".
Wants. Philip Larkin
.

Este cuaderno lo tiene todo.
Tiene las palabras y las cosas.
En sus hojas están todas las profundidades que el tiempo ha dejado en mí.
Las personas y los lugares.
Los libros y los olores.
Los colores.
Tu nombre y el mío.
El de ella.
El de todos los amores, los dolores, los que fueron, siguen siendo y los que nunca debieron ser, si es que algún amor no merece haberlo sido.
Tiene páginas enteras del día después que pasaba también antes.
Echar de menos, el olor de la ropa al olor de la casa azul.
El ticket de las copas que aquella tarde nos tomamos.
El bolsillo en el que guardé entera nuestra conversación.
La luz que tenía el cielo cuando apareciste tarde como siempre, y sonriendo como nunca.
El viaje que hicimos al pasado.
El hecho de saber que contamos el uno con el otro, a partir de la mitad más una.
En el centro de todo, el día en el que a pesar de la derrota nos mantuvimos firmes.
Con aquellas lágrimas que sólo he vertido una vez y que fue contigo.
Si pasas rápido las hojas notarás el paso del tiempo entre nosotros.
Cómo la distancia aumentó nuestras ganas de seguir estando en nuestra vidas.
También hay un dibujo sobre eso.
Y además, si estás a solas mientras lo miras, puedes escuchar la música blanca, ahí es donde quería llegar yo.
Todo lo que no está aquí a la vista es porque me ha hecho tanto y de esa manera que  lo he guardado en lugares recónditos del alma.
Es curioso lo poco que dura un cuaderno de cien páginas.
En realidad  lo mismo que tardé yo en rendirme a ti en aquella pegada de carteles.
A ti, aquel día de papeles en las oficinas de la facultad.
A ti, hablando de valores con lágrimas en los ojos por el sabor (amargo) que te había dado la victoria.
A ti, cuando salí dejando atrás el olor de los arrayanes.
A ti, cuando nadie hubiera dicho que ahora existo tal y como dices que lo hago ahora.
Y a ti, que has llorado conmigo.
Que es tanto.

En las últimas páginas están ellos.
El veneno en mi piel.
El sexo nocturno.
Y el diurno.
El tiempo.
Y la nada.

jueves, 21 de marzo de 2013

Reedición de Los Dolores, poemario de amor.

Los Dolores, poemario de amor. 

Treinta y dos poemas de amor al dolor, al amor, a la traición, a la amistad, a la familia, a los amigos, a la literatura, a uno mismo, a la vida.


Porque no he encontrado mejor forma de aprender a vivir con el dolor que invitándolo a un café y hablando cara a cara.


No se debe nombrar la Soga, pero sí saber de qué material está hecha, para reconocerla cuando se tenga entre las manos.








Reedición limitada, 50 ejemplares encuadernados a mano. Sobreimpresión con golpe seco en tela de lino. Ilultraciones de Aitor Saraiba.

 Precio, 30 euros + Gastos de envío.

Info: elvi.ramos.rivera@gmail.com o en Facebook, Elvira Ramos.


viernes, 15 de marzo de 2013

Ignonimia

Qué pasa cuando no tengo la palabra

                                                exacta

para decir aquello que ocurre dentro de

                                                       mí 

mientras te pienso un día

                                          cualquiera. 



Qué pasa cuando no tengo la palabra

miércoles, 6 de marzo de 2013

Aperitivo de Teatro de Sombras







" Que la culpa es mala lo sabemos.

                    Nosotros somos peores".



Fragmento de Amores Perros.

viernes, 1 de marzo de 2013

Las palabras también pueden sanar

"El mismo amor". Amos Oz.

"Las personas del verbo". Jaime Gil de Biedma

"Poemas". Friedrich Hölderlin.

" Música de cámara". James Joyce.

"Poemas". Federico García Lorca.

"Poemas en inglés". Samuel Beckett.

"Poemas". Eugéne Ionesco.

"Poesía". Miguel de Unamuno.

"Así habló Zaratustra". Friedrich Nietzsche.

" El poder psiquiátrico". Michael Foucault.

"Las tres últimas musas castellanas". Francisco de Quevedo.

"Antología Poética". Julio Cortázar.

"El ombligo de los limbos". Antonin Artaud.

"Paseo de los Trsistes". Javier Egea.

"Los dioses no han muerto". Marguerite Yourcenar.

"El corte bajo la piel". Jorge Riechmann.

"La escritura y la diferencia". Jacques Derrida.

"Poesía". José Ángel Valente.

"Pajarillo". Aitor Saraiba.

"El árbol de Diana". Alejandra Pizarnik.

"Al comienzo era el amor". Julia Kristeva.

"Lógica Borrosa". Chantal Maillard.

" La señora Dalloway".Virginia Woolf.

viernes, 15 de febrero de 2013

El primer día del resto de mi vida.

Día 3313

Hoy

voy a abrir la válvula 

 del cojín que hinchaste

el día que ya no volviste

y te voy a respirar.





jueves, 7 de febrero de 2013

Helena

Buscar la luz de tus ojos
al hablar de ella,
las caricias de él 
sigilosas en tu cuello.
Te sujetan.
Impiden que te salga
la lágrima del dolor
que me acabas de contar.
Todo es limpio, transparente.
El tiempo se ha detenido 
entre nosotros hablando de amor.
Y de palabras,
y de melancolía.
Comprendimos que hay encuentros
que son inevitables,
marchas que tienen que ocurrir,
legados que quedan en custodia
y que embellecen nuestra visión de la vida,
y además, 
y todos ellos,
nos mantienen enganchados a ella.

domingo, 27 de enero de 2013

Poe+persona II: Alicia Chamorro



 Billete de ida.

Te escribo desde el tren. Una azafata salió a recibirme, aunque al comprobar que mi billete no era del apartado nocturno soltó la maleta y casi me golpea en un pie. Será que la culpa del desprecio es nuestra por entrar por la puerta equivocada. El vagón del fondo está saturado de ojos muy abiertos. Huele a sudor de casa-patera y a ropa ahumada. Pero me ha tocado un asiento con mesita junto a un señor de camisa planchada y uñas limpias. Me llevo tu poemario, ese en el que ninguno de los besos era para mí, excepto el número seis. Ya sabes, para las noches malas. Lo pondré encima de mi cama, como siempre hice en todas mis camas. El marca páginas es un Ocho de corazones, para acordarme de salvarme de los trucos de palabras.
Un niño está vomitando un jugo amarillento, lleva desde el desayuno sin comer. Una señora que se sale de sus zapatos le da una manzana; tiene gusano, pero es una manzana roja. Todos los labios se aprietan, nadie dice nada. De entre todos los bolsos, hemos reunido siete caramelos y para las cenas del próximo mes.
Me prometí no cargar cadenas en la maleta, pero cometí la imprudencia de mirar a los ojos de mi padre antes de cerrarla. Le ha salido postilla en la pupila de tantos meses de paro e insomnio. Voy a ganar mucho dinero fuera, o el suficiente para que mi hermana se gradúe y tú publiques tu libro. Para mientras, te ingresé las monedas que encontré en el bote del cajón de mi lencería. La de los bordados caros se la regalé a una puta de ojos tristes. Bueno, y al acordeonista de la catedral le he pagado tres cafés, y le he comprado al de la cuesta el incienso que te gusta y esta postal pintada de memoria, es Buenos Aires.
Dolores de ti. Te quiero.
Todos deberíamos pedir versos en el asunto de las transferencias, hacer de los recibos que anuncian desahucios tarjetas de floristería. Podrán empaparnos de pobreza, pero el exilio no me aleja ni un poquito de quererte. Y porque factura rima con fractura, precisamente ahora que somos más pueblo que nunca.
Todas las caras están serias y esta semana es Nochebuena. Que qué me pediría, me dijiste... un billete de vuelta a casa.

                                                         Alicia Chamorro.



Exilio.

Desprecio la culpa que te llevas
la ropa usada que llorando
metiste en la maleta.
La música del acordeonista
de este templo -tucuerpo-
que parece catedral.
Desprecio los labios que se aprietan
sin besos
en la sala de embarque
hacia una moribunda Europa.

Detesto que mordieras la manzana
lo detesto
pero más detestaba el hambre
que pasabas de palabras bonitas
y emociones.

No me vas a joder más
gritaste en el aeropuerto de Madrid.
Estaba detrás de la columna tricolor.

Y ahora tengo Dolores de ti
cuando te pienso.
De lo lejos que está
la luz de tus ojos
tu locura de querer vivir del cuento.

Terapia de palabras y
pronto estoy contigo
pronto
escuchamos Flamenco.

Javier Margarito

Hace unos meses le pedí a Javier su colaboración en mi   proyecto sobre escritura terapéutica. Me regaló este texto y yo,  a cambio, compartí su dolor, y escribí un poema.
Forma parte de una colección de Poe+persona, que se podrán ver en la exposición PALABRAS COLG(H)ADAS. 

 Ábrelo despacio, abre tu delicada parada ante mí. Haz serenidad de este instante, que la soledad de tu rostro no hable de tristeza y angustia. Siéntete fuerte en lo único, igual que lucha la ropa tendida contra el viento húmedo de noviembre. Deshaz la prisa del camino por la tentativa a la ruina que sería el perdernos en barullos y lo que los otros llaman mundo moderno, su mundo sin leyes ni treguas. Hagamos monumentos de sillas y carreteras vacías, antiguos lugares donde alojar cuerpos y costumbres. Entonces, estarás a salvo, sabiamente resumido en tu mirada. La razón pulida en tus ojos que calcinan los secretos de la urbe.
                                                                         Javier Margarito.



Lo cotidiano.

La delicadeza puede llegar a ser
angustiosa
si luchamos contra ella.
Haz que cese el ruido
deshaz este laberinto interminable
de leyes, treguas y deshonras.
Date prisa en confirmar
que andamos juntos el camino
que inventamos.
y por fin, cuanto todo parezca
ya acabado,
deposita tus costumbres en mi cuerpo
y sálvame del dolor,
cúrate del vacío de esta ciudad
que va persiguiendo,
y tú y yo con ella,
los rescoldos de aquello que vivimos.

Regla vital ortográfica.

Creía que no
pero es tan sí
que hasta he escrito tu nombre
sin tilde, como tú no soportabas.

Y estaría bien que supieras
que en esta ocasión,
la RAE no va a dar su opinión al respecto.

En otro orden de cosas,
aunque quisiera
no me acuerdo,
es cierto que los números
si no se usan se olvidan.

El tres, aún me duele.

Cada vez menos.

domingo, 6 de enero de 2013

10 de Enero.






Toda la literatura nace de algo triste.
                   Ana María Matute.








Tengo que preparar las maletas
comprar un billete de tren
hacer una llamada a alguien a quien quiero
y aprender a vivir sin ti.

jueves, 3 de enero de 2013

El corazón políglota




A los que mueren con dignidad.




España no se escribe igual que Grecia, 
pero se han posado sobre ambas
las mismas lenguas de fuego.
Y ni con lágrimas se apagan.


miércoles, 2 de enero de 2013

El fondo del bosque

Hay instinto para todos los accidentes de la vida.
                                    Victor Hugo.


La alegría de volver a vernos
El frío en el corazón y en las manos
Las lágrimas gratis por ser festivo.

La palabra agotadora y clara de un poeta burgués
El exceso de Coca Cola en el vaso
La tristeza de tus ojos vivos.

Las risas desde el alma
Tres veces desamor no significa aprendizaje
Deber Querer Poder Vivir la Vida
No creerte, cuando me dices  que eres feliz, 
por muy joven que uno sea


domingo, 30 de diciembre de 2012

El año que llega

Las pérdidas son aquellas
que nos han hecho felices
ayudado a crecer
producido lágrimas
y devuelto la emoción
mientras han durado en nuestras vidas.

Las ganancias
son las palabras de los amigos
que nos han mantenido vivos
mientras todo aquello sucedía.

Las inversiones
son las que uno hace en bolsa
corriendo los riesgos
aún sabiendo que la banca siempre gana.


Y todo esto, es lo que dicen que pasa por la calle.