miércoles, 28 de agosto de 2013

Redime lo que reemplaza a los adioses


                                               
                                         
...Lo más difícil es que el corazón recorra sus distancias sin heridas...
Enrique García Trinidad.
                     





La Grieta se abrió en guerra.

Y se irá cerrando lentamente,
a lengüetazos puros de cariño,
como curan los animales a sus crías.
Así me voy curando yo, 
limpiando los borbotones
de sangre, 
de mi herida. 

La Grieta se cerrará en guerra.


A lágrima viva. 
Y mostrará pleitesía a la memoria, 
que es la que dice cuándo empieza 
de nuevo 
el amor 
y cuándo termina 
la vida.

sábado, 24 de agosto de 2013

Escribir como si cerrase los ojos para no cerrarlos




Laura Torrado. Trashumance
Busco otro idioma, dolerme de otro de cuerpo. Saber que las heridas no cierran porque  hay cicatrices que nunca encuentran sutura. Escribo porque hay en mí un derecho irrefutable al llanto. Y me curo para seguir escribiendo, hablando en un estado de no estar aquí, sin luz, sin oxígeno, sin lugar a dudas oscuras que llenan mi sombra de palabras. Una sombra alargada teñida de sangre, un manto rojo que entrego cada mes hasta que se acabe el tiempo y ya nada me penetre o me quede sin voz.  Y me mantengo erguida mientras tanto.


viernes, 12 de julio de 2013

Falta de costumbre.

Vacío, vete de mí.
Para que sienta de nuevo
El peso resquebrajado de un corazón
La sonrisa etrusca de un ser envenenado
El agotamiento del fuego un día compartido.

Debe ser esto la felicidad.
La destrucción de lo que nunca tuvimos,
El amor intrascendente de nuestro incandescente olvido.

Vacío, vuelve a mí.
Hazme comprender el por qué de la derrota.
Los gemidos nocturnos de placer.
El lugar donde una vez te acusé de no tener miedo al peligro
Que estar cerca de ti es lo mismo que morir solo.

lunes, 17 de junio de 2013

El poema dorado.


El poema dorado

                                            A Alberto.
 
De cuánto ciega
la luz,
cuando es ella
quien te mira.
 

domingo, 16 de junio de 2013

Tras la lectura de "El peso de las naranjas y Miner´s Pond", de Anne Michaels


 





El peso de las naranjas y Miner´s Pond.
Anne Michaels.
Bartleby Editores. 2001.
143 páginas.


                                                                 
                   Estirar el agua, desatar su costura”. 






Ese es el primer verso del libro El peso de las naranjas y Miner´s Pond, de Anne Michaels. Lo palpable se acerca a nosotros con sutileza, por medio de las cosas tangibles, todas las que nos pasan a nosotros, los poetas y al resto del mundo.
    Considero que es uno de los pocos poemarios, de reciente lectura, que confirman algo que vengo defendiendo desde hace tiempo: que la narración y la poesía están tan íntimamente ligadas que lo mágico que ocurre en la segunda, trasciende a la primera y nos permite construir una metáfora eterna que rompe las reglas, que podemos coger y sentir.
    No es un poemario al uso, si es que alguno lo es, se trata de una mezcla entre los mensajes que escribíamos en aquellas postales, todavía existentes, que comprábamos cuando salíamos de vacaciones, el diario de adolescente que todos hemos tenido escondido en nuestro cuarto, una fotografía que podría haber sido tomada por Francesca Woodman, por lo indeleble, lo fugaz, lo quebradizo de la imagen, y por supuesto, lo que todos entendemos por poesía.
     Nadie sabe cómo será escrito un poema hasta que está terminado, hay poemas que ni siquiera lo son, hasta que alguien decide nombrarlos. Cuesta trabajo en El peso de las naranjas y Mine´s Pond encontrar la cadencia poética, el conjunto podría incluso parecer que carece de musicalidad, cuando no es así.
La fenomenología de este poemario es el recurso perfecto con el que la autora cuenta para dar alcance al hecho poético. Lo maravilloso de ello, es que nos adentramos de lleno en el salón de su casa, debajo de las sábanas que la resguardan del frío nocturno, incluso nos presenta a sus seres más queridos y nos hace quererlos más; en un acto de generosidad, nos regala las citas de sus autores de referencia.
Nos invita a  un festín barroco de palabras en el que comprendemos que “el corazón mantiene cuerpo y espíritu en equilibrio, hasta que la densidad los separa”.
Lo que nos mantiene enganchados a la lectura del poemario es que nos permite hace nuestro su lenguaje, y gracias a ello, lo vuelve legible, cercano, el compañero perfecto para el viaje en el que nos adentra Anne Michaels, porque “el tiempo emana de nuestro interior”.
La poesía, en El peso de las naranjas y Miner`s Pond crea otra realidad que nos transciende y nos hace creer en la existencia de lo imposible, porque  lo que he aprendido me sostiene luego en cada pesar”, aunque “el verdadero creyente sigue buscando pruebas” en las que la vida nos muestre la potencia de su revés, nos permita asombrarnos de que salga el sol todos los días, y además nos acostumbre a lo maravilloso de la cotidianeidad.

 Extracto del poema Lago two rivers:

Cuanto más miras una cosa, 
más se transforma.
El pasado de mi madre se enreda
bajo las vidas de sus padres y abuelos,
vivían en una misma casa y entre ellos
recordaban cientos de años de historia.

Este amor doméstico es plano, hiere
como la luz hiere nivelando los objetos de un bodegón.


Extracto del poema Miner´s Pond

Las ventanas se hielan como charcas poco profundas,
el hielo florece en forma de hexágono.
El último almíbar de la luz bule rebosando bajo la cobertura
de las nubes; el cielo adquiere un color deslustrado.
Como pisapapeles, vacas sujetando el horizonte.

Incluso en un lugar que conozcas íntimamente
es diferente la oscuridad de cada noche.

 

sábado, 15 de junio de 2013

Tuétano

Gimo, desde la matriz. 
Desde lo más profundo de mi ser, 
desde el equilibrio que la densidad de mi cuerpo 
está a punto de romper. 
Quedo a la intemperie, 
serena, 
dilatando para dar a luz la aceptación de una muerte 
a destiempo 
que me mantiene alerta, suspendida, al menos un instante.
 Esperando que se resquebraje la membrana, 
que se apague la luz y se congele la oscuridad,
 que el silencio rellene este silencio.

Aún con esto no obtengo libertad
sigo presa del deseo que cambia mi temperatura,
la del agua hirviendo, la del hierro fundido,
la del que a otro lame.

Porque cualquier descubrimiento
es un acto de memoria,
de veneración hacia mi cuerpo.

martes, 11 de junio de 2013

El olvido que seremos.


Quiero morir con Alejandra.
Y matar al ruiseñor que habla
tan dentro de nosotros.
Que habla, que  ríe. 
Nos voltea.
Creer en el espíritu santo,
esa paloma  que ha mantenido dormidos a todos.
Todos, tú, y yo, también. 
Hasta ayer.
Gritar de dolor. 
Celebrar el rito.
Llorar su quebranto.
Quimera y él, Federico.
Muerto de tedio y español.
Conseguir que todo parezca verdad.
La pus de tu grano.
Mis manos frías.
Su alergia a vivir y la enfermedad que yo misma provoco.
Prisión y pasión por escribir, aunque sea en esperanto.
Llanto!
Tanto!

miércoles, 22 de mayo de 2013

Apátrida

Pasan diez minutos de la una
 y la botella ya está vacía.
Del todo.

Quedo sin palabras.
Ante ti.
Agua que no fluye,
río que no cesa,
sexo que ya no estremece
ni a sí mismo.

ESTE PAÍS.

Hace tiempo que cerraron
la unidad de cuidados que
custodiabas  con perfidia.

Los espejos donde nos mirábamos
han  pasado a usar el singular,
para  todo.

Y ese todo está oscuro, este todo.

Los gatos me arañan desde dentro
La bilis aparece a las tres en punto cada día
Lo que antes era gris ahora
Es blanco,
roto.

Me voy con el miedo
De no querer volver
Esto es un pabellón de psicóticos
Y además todos son amigos
Del que vive al otro lado.
Y además
La unidad de cuidados
Sin ti
Es la antesala del
Forense.

lunes, 13 de mayo de 2013

Grieta





No sé si soportaré volver a mirarte de frente
compartir el lado blando de la almohada,
preparar a cuatro manos el café,
comerme tu tostada,
y que al untarme de aceite la boca me pases
ese dedo por encima.

Probablemente no,
pero he de hacerlo.

Porque  he aprendido mucho del
dolor superficial que causa vivir
de esta manera, juntas,
bajo un mismo techo
traduciendo la semiótica del sexo,
como un domingo cualquiera.

Ay la culpa, ya todo se comprende!

jueves, 25 de abril de 2013

Lo primero es antes.


Debo


Quiero


Necesito



              Dejar de escribir una temporada.




                                                  Tengo demasiado dentro, he de colocarlo.




            Gracias. De verdad. De corazón, si es que resiste.







             

sábado, 13 de abril de 2013

Notre cirque

"J'aime ce qui n'a pas de sens".
                         
Séneca.



Es posible que todo carezca de sentido.
El pequeño diccionario sobre la mesa
Un móvil sin apenas bateria.
No saber qué escribir en el poema
Estar aquí
Pensar en ti.
La casa nueva.
Tener miedo a morir
No haberte dicho todo.
No querer volver
El precio que pagamos
Los tres días que me quedan.


Por qué sabes lo que sabes.






martes, 9 de abril de 2013

4:41 a.m



                                         
    "...Son más de las cuatro.
    Esa hora de la noche en la que los vientos errante
    Agitan la oscuridad.
    Y estoy harto de este insomnio..." 

                              Philip Larkin


... y no se trata de si duermo,

poco,
regular
mucho.

Sólo, que te pienso,

demasiado.


miércoles, 3 de abril de 2013

Marco Magoa sobre Los Dolores




Dice Carlos Drumond de Andrade en uno de sus poemas “No, mi corazón no es más grande que el mundo, es mucho más pequeño. En él no caben ni mis dolores.” 
Al leer Los Dolores de Elvira Ramos pasa lo contrario, los poemas son esta vez los que se hacen pequeños para que todos juntos quepan en un solo corazón. 
Se afilan uno contra otro, se estrechan, cogen velocidad y se desbordan como plaquetas sanguíneas dispuestas a taponar la herida o a abrirla…
Estos días también España se desborda, inundada de agua y de dolor. Sus ríos están llenos de agua que intenta recuperar el espacio perdido, lo que una vez fue suyo y entonces recuerdo el poema d.21 donde surge la añoranzadel granizo, de un rio enfurecido, de un tsunami… Sí, cuando veo las imágenes de una España desbordada y sus campos como un espejo turbio me siento seguro. Es la constatación de lo real, de lo incontestable.  
Es una verdad absoluta.
La sinceridad de “Los Dolores” y su verdad absoluta me calman una vez me han desasosegado. Elvira y su poesía me sorprendieron estando yo viviendo en El Cairo. 
No me imagino una ciudad mejor para ser sorprendido con estos poemas.
Me gusta especialmente el uso del presente en muchos momentos y la presencia de la primera persona del singular; el Yo. 
El yo, el presente y el aquí en los poemas te colocan también en lo incontestable, me llenan de nostalgia, me engañan, me hacen rememorar.
Otra vez huele a café como aquella vez… otra vez llego mojado a casa feliz de tanto dolor, otra vez los poemas se afilan el uno contra el otro, se estrechan, cogen velocidad y se desbordan. 
Me desbordo.

Marco Magoa.

Necesidades

"Beyond all this, the wish to be alone...Beneath it all, desire of oblivion runs".
Wants. Philip Larkin
.

Este cuaderno lo tiene todo.
Tiene las palabras y las cosas.
En sus hojas están todas las profundidades que el tiempo ha dejado en mí.
Las personas y los lugares.
Los libros y los olores.
Los colores.
Tu nombre y el mío.
El de ella.
El de todos los amores, los dolores, los que fueron, siguen siendo y los que nunca debieron ser, si es que algún amor no merece haberlo sido.
Tiene páginas enteras del día después que pasaba también antes.
Echar de menos, el olor de la ropa al olor de la casa azul.
El ticket de las copas que aquella tarde nos tomamos.
El bolsillo en el que guardé entera nuestra conversación.
La luz que tenía el cielo cuando apareciste tarde como siempre, y sonriendo como nunca.
El viaje que hicimos al pasado.
El hecho de saber que contamos el uno con el otro, a partir de la mitad más una.
En el centro de todo, el día en el que a pesar de la derrota nos mantuvimos firmes.
Con aquellas lágrimas que sólo he vertido una vez y que fue contigo.
Si pasas rápido las hojas notarás el paso del tiempo entre nosotros.
Cómo la distancia aumentó nuestras ganas de seguir estando en nuestra vidas.
También hay un dibujo sobre eso.
Y además, si estás a solas mientras lo miras, puedes escuchar la música blanca, ahí es donde quería llegar yo.
Todo lo que no está aquí a la vista es porque me ha hecho tanto y de esa manera que  lo he guardado en lugares recónditos del alma.
Es curioso lo poco que dura un cuaderno de cien páginas.
En realidad  lo mismo que tardé yo en rendirme a ti en aquella pegada de carteles.
A ti, aquel día de papeles en las oficinas de la facultad.
A ti, hablando de valores con lágrimas en los ojos por el sabor (amargo) que te había dado la victoria.
A ti, cuando salí dejando atrás el olor de los arrayanes.
A ti, cuando nadie hubiera dicho que ahora existo tal y como dices que lo hago ahora.
Y a ti, que has llorado conmigo.
Que es tanto.

En las últimas páginas están ellos.
El veneno en mi piel.
El sexo nocturno.
Y el diurno.
El tiempo.
Y la nada.

jueves, 21 de marzo de 2013

Reedición de Los Dolores, poemario de amor.

Los Dolores, poemario de amor. 

Treinta y dos poemas de amor al dolor, al amor, a la traición, a la amistad, a la familia, a los amigos, a la literatura, a uno mismo, a la vida.


Porque no he encontrado mejor forma de aprender a vivir con el dolor que invitándolo a un café y hablando cara a cara.


No se debe nombrar la Soga, pero sí saber de qué material está hecha, para reconocerla cuando se tenga entre las manos.








Reedición limitada, 50 ejemplares encuadernados a mano. Sobreimpresión con golpe seco en tela de lino. Ilultraciones de Aitor Saraiba.

 Precio, 30 euros + Gastos de envío.

Info: elvi.ramos.rivera@gmail.com o en Facebook, Elvira Ramos.


viernes, 15 de marzo de 2013

Ignonimia

Qué pasa cuando no tengo la palabra

                                                exacta

para decir aquello que ocurre dentro de

                                                       mí 

mientras te pienso un día

                                          cualquiera. 



Qué pasa cuando no tengo la palabra

miércoles, 6 de marzo de 2013

Aperitivo de Teatro de Sombras







" Que la culpa es mala lo sabemos.

                    Nosotros somos peores".



Fragmento de Amores Perros.

viernes, 1 de marzo de 2013

Las palabras también pueden sanar

"El mismo amor". Amos Oz.

"Las personas del verbo". Jaime Gil de Biedma

"Poemas". Friedrich Hölderlin.

" Música de cámara". James Joyce.

"Poemas". Federico García Lorca.

"Poemas en inglés". Samuel Beckett.

"Poemas". Eugéne Ionesco.

"Poesía". Miguel de Unamuno.

"Así habló Zaratustra". Friedrich Nietzsche.

" El poder psiquiátrico". Michael Foucault.

"Las tres últimas musas castellanas". Francisco de Quevedo.

"Antología Poética". Julio Cortázar.

"El ombligo de los limbos". Antonin Artaud.

"Paseo de los Trsistes". Javier Egea.

"Los dioses no han muerto". Marguerite Yourcenar.

"El corte bajo la piel". Jorge Riechmann.

"La escritura y la diferencia". Jacques Derrida.

"Poesía". José Ángel Valente.

"Pajarillo". Aitor Saraiba.

"El árbol de Diana". Alejandra Pizarnik.

"Al comienzo era el amor". Julia Kristeva.

"Lógica Borrosa". Chantal Maillard.

" La señora Dalloway".Virginia Woolf.

viernes, 15 de febrero de 2013

El primer día del resto de mi vida.

Día 3313

Hoy

voy a abrir la válvula 

 del cojín que hinchaste

el día que ya no volviste

y te voy a respirar.





jueves, 7 de febrero de 2013

Helena

Buscar la luz de tus ojos
al hablar de ella,
las caricias de él 
sigilosas en tu cuello.
Te sujetan.
Impiden que te salga
la lágrima del dolor
que me acabas de contar.
Todo es limpio, transparente.
El tiempo se ha detenido 
entre nosotros hablando de amor.
Y de palabras,
y de melancolía.
Comprendimos que hay encuentros
que son inevitables,
marchas que tienen que ocurrir,
legados que quedan en custodia
y que embellecen nuestra visión de la vida,
y además, 
y todos ellos,
nos mantienen enganchados a ella.