Hoy hubiera preferido no encontrarme
a mi misma
en la llama azul,
la única
que he visto en el fuego
de la chimenea en la que te esperaba,
Hoy hubiera preferido verte a ti
sentado en cualquier sillón viejo
con olor a carcoma y libro usado.
Hubiera esnifado el polvo de uno de ellos
con tal de que una de las motas fuera tuya
Habrías llegado sereno, tranquilo
y me habrías preparado un te
que yo me tomaría mirandote a los ojos...
Con leche y de color de la canela
Pero hoy me he encontrado a mi misma
frente al fuego, y he recordado
que me dijiste que ya no volverías
y entónces me he puesto a llorar,
porque la leche se ha enfríado
han cerrado la librería de segunda mano
de la esquina .
y además, ya no te quiero....
martes, 28 de diciembre de 2010
lunes, 20 de diciembre de 2010
EL REY LEAR
La nobleza es algo
que se oculta con palabras
vacias
sin sentido
llenas
de actos
Es un destierro
del afecto
que no está escrito
en leyes.
La lealtad es un suicidio
avisado
que firmas cuando distingues que la tienes
pero no a quien se la entregas.
que se oculta con palabras
vacias
sin sentido
llenas
de actos
Es un destierro
del afecto
que no está escrito
en leyes.
La lealtad es un suicidio
avisado
que firmas cuando distingues que la tienes
pero no a quien se la entregas.
miércoles, 8 de diciembre de 2010
Cena del miércoles
¿Has visto alguna vez
el aceite,
en una sartén caliente,
recién echado?
Pues eso me está pasando
a mi contigo,
que empezamos las noches abrazados
y terminamos los días,
así,
separando nuestros corazones
por miedo a que se coman el uno al otro.
el aceite,
en una sartén caliente,
recién echado?
Pues eso me está pasando
a mi contigo,
que empezamos las noches abrazados
y terminamos los días,
así,
separando nuestros corazones
por miedo a que se coman el uno al otro.
martes, 7 de diciembre de 2010
cuando sepa que voy a morir no os lo diré
" Dejad de quererme,
necesito esa tristeza para saber
cómo os sentíriais
si fuese yo la que lo hiciera".
necesito esa tristeza para saber
cómo os sentíriais
si fuese yo la que lo hiciera".
domingo, 5 de diciembre de 2010
Miénteme
¿Por qué no me dices
que me quieres,
en lugar de escribirlo
en el papel que acabo de ver
tirado en el suelo
como me he quedado yo
después de hacerte el amor
como si no te amara?
que me quieres,
en lugar de escribirlo
en el papel que acabo de ver
tirado en el suelo
como me he quedado yo
después de hacerte el amor
como si no te amara?
Palimpsestos
es extraño esto que dices
que te dan miedo los poetas
porque a mi también me pasa.
Están por todas partes y
si les miras a los ojos
te hipnotizan
y ya no vuelves a llorar
de la misma manera
Estamos en Diciembre
y ya he mirado a dos
y desde ayer quiero llorar
por ti
y ahora no puedo
me he convertido en un rara avis
del pasado
mirando de frente hacia el futuro
porque el presente
sin ti
me duele demasiado
El sonido que entra
a través de los cristales
me hacer mirar a la plaza de la esquina
y estás alli cogiendo un postit
pegado en nuestro banco
Hoy no mañana si,
lees escrito a tinta china
entonces te miro distraído
y lloro por ultima vez
antes de reconocerte poeta
que te dan miedo los poetas
porque a mi también me pasa.
Están por todas partes y
si les miras a los ojos
te hipnotizan
y ya no vuelves a llorar
de la misma manera
Estamos en Diciembre
y ya he mirado a dos
y desde ayer quiero llorar
por ti
y ahora no puedo
me he convertido en un rara avis
del pasado
mirando de frente hacia el futuro
porque el presente
sin ti
me duele demasiado
El sonido que entra
a través de los cristales
me hacer mirar a la plaza de la esquina
y estás alli cogiendo un postit
pegado en nuestro banco
Hoy no mañana si,
lees escrito a tinta china
entonces te miro distraído
y lloro por ultima vez
antes de reconocerte poeta
jueves, 2 de diciembre de 2010
Fragmentos de un discurso amoroso
lo peor del amor cuando termina
es que es tuyo y no volverá
pero si otro
que limpiará las lágrimas
con otro pañuelo lleno de mocos
(que no son tuyos
que son iguales a los mios)
que raspará como el primero
pero menos.
es que es tuyo y no volverá
pero si otro
que limpiará las lágrimas
con otro pañuelo lleno de mocos
(que no son tuyos
que son iguales a los mios)
que raspará como el primero
pero menos.
lunes, 22 de noviembre de 2010
El placer
El placer de quemarse con el fuego
radica en que no has sido tu
quien lo ha encendido
sino quien lo apagará
con su llanto que ya apenas
contiene lágrimas.
radica en que no has sido tu
quien lo ha encendido
sino quien lo apagará
con su llanto que ya apenas
contiene lágrimas.
El teatro de la crueldad
La crueldad es más cruel
si está dentro de nosotros
que si se recibe del que tenemos al lado.
Es una creación efímera.
"Las facturas que firma me mente
las paga mi cuerpo",
y yo ya tengo el alma empeñada
a cambio de un cuarto de ignorancia.
La ignorancia alerta y consciente
es el cimiento de mi verdad
que no tiene por qué ser solo mía.
si está dentro de nosotros
que si se recibe del que tenemos al lado.
Es una creación efímera.
"Las facturas que firma me mente
las paga mi cuerpo",
y yo ya tengo el alma empeñada
a cambio de un cuarto de ignorancia.
La ignorancia alerta y consciente
es el cimiento de mi verdad
que no tiene por qué ser solo mía.
miércoles, 17 de noviembre de 2010
Picnic.
Entrad todos al campo de batalla
comámonos el sandwich
y matemos a la vez
cuando terminemos
limpiemos nuestros dientes
y disparemos de nuevo
ahora hablemos de cuantos corazones
has abierto en esta guerra
yo no te puedo pedir más que reces
por el ojo que no ve
por la mano que no toca
por la luz que no quema
por la palabra que ya no dice nada
por la única verdad
que es el final de la mentira
comámonos el sandwich
y matemos a la vez
cuando terminemos
limpiemos nuestros dientes
y disparemos de nuevo
ahora hablemos de cuantos corazones
has abierto en esta guerra
yo no te puedo pedir más que reces
por el ojo que no ve
por la mano que no toca
por la luz que no quema
por la palabra que ya no dice nada
por la única verdad
que es el final de la mentira
lunes, 15 de noviembre de 2010
La gata sobre el tejado de Zinc
La luz ilumina tu boca
y me escupe.
Me basta con saberte
buscarte
es perderme la vida
y vivir
es morir por algo que no existe
Abre la puta puerta
sal
respira
hiere.
Fuma un último cigarro y huye
con el humo
por cualquier esquina
y huye
por cualquiera de los poros de mi piel
que aún no están abiertos.
y me escupe.
Me basta con saberte
buscarte
es perderme la vida
y vivir
es morir por algo que no existe
Abre la puta puerta
sal
respira
hiere.
Fuma un último cigarro y huye
con el humo
por cualquier esquina
y huye
por cualquiera de los poros de mi piel
que aún no están abiertos.
domingo, 14 de noviembre de 2010
"...y ese beso igual
que un largo tunel".
Jaime Gil de Biedma
Rechina dentro de mi
el sonido de tu voz
pidiendo que siga
jugando con mi dedo
(tapando la herida).
Es viernes por la noche
y tarde para decirte que lo siento
debería haber puesto
una sábana debajo
y recoger el semen de luz
que no quisiste.
Y yo muero por ti
y tu conmigo
dejando esparcida por el suelo
la memoria
que distingue el rayo de sol
que ahora me ciega.
que un largo tunel".
Jaime Gil de Biedma
Rechina dentro de mi
el sonido de tu voz
pidiendo que siga
jugando con mi dedo
(tapando la herida).
Es viernes por la noche
y tarde para decirte que lo siento
debería haber puesto
una sábana debajo
y recoger el semen de luz
que no quisiste.
Y yo muero por ti
y tu conmigo
dejando esparcida por el suelo
la memoria
que distingue el rayo de sol
que ahora me ciega.
viernes, 12 de noviembre de 2010
Metalenguaje
Qué difíciles
son de entender tus palabras
cuando no te escucho
nada más
que después de hacerte el amor
solo con gestos.
son de entender tus palabras
cuando no te escucho
nada más
que después de hacerte el amor
solo con gestos.
¿qué haces aquí?
Dame un beso,
solo uno
y te salvo.
El exceso de tu voz
en mis oidos me despierta
borracha hoy
que la luz de la luna
no ilumina suficiente
que tu olor en mi olor
ya no es olor
sino desdicha
solo uno
y te salvo.
El exceso de tu voz
en mis oidos me despierta
borracha hoy
que la luz de la luna
no ilumina suficiente
que tu olor en mi olor
ya no es olor
sino desdicha
STENDHAL por GoDoT
"...Suave como el peligro atravesaste un día
con tu mano imposible la frágil medianoche..."
leopoldo panero.
a Godot
Me duele la locura que es
que tu y yo
nos hayamos encontrado
en esta casa de locos
donde a casi nadie le importa
lo que te importa a ti,
lo que a mi tambien me importa.
Necesitas la belleza en tu vida
y yo no quiero reconocer que te quiero
a ti
en ella, aunque no te necesite.
No puedo digerir todo lo que me das
sin un manual de instrucciones al uso
sin que tu mano haga que mi cuerpo
se active
y te lo pague con el beso de amor
que Amor aún no haya inventado.
Yo no he cambiado las sábanas de la cama
y está fría ya
y huele a ti
que no has llegado todavía.
Locura es no saber si
fue el domingo
o será el martes
si ya ha llegado el jueves
porque he estado tanto tiempo contigo
en la otra vida
que ahora nuestro tiempo se mide por palabras
no por dias.
Las palabras tambien pueden sanar
y mientras las tuyas me enseñan a mirar la vida
"sola junto a mi, junto a mi pecho",
"juntos los dos sobre la nieve sola".
elviramos. 12 de noviembre de 2010.
con tu mano imposible la frágil medianoche..."
leopoldo panero.
a Godot
Me duele la locura que es
que tu y yo
nos hayamos encontrado
en esta casa de locos
donde a casi nadie le importa
lo que te importa a ti,
lo que a mi tambien me importa.
Necesitas la belleza en tu vida
y yo no quiero reconocer que te quiero
a ti
en ella, aunque no te necesite.
No puedo digerir todo lo que me das
sin un manual de instrucciones al uso
sin que tu mano haga que mi cuerpo
se active
y te lo pague con el beso de amor
que Amor aún no haya inventado.
Yo no he cambiado las sábanas de la cama
y está fría ya
y huele a ti
que no has llegado todavía.
Locura es no saber si
fue el domingo
o será el martes
si ya ha llegado el jueves
porque he estado tanto tiempo contigo
en la otra vida
que ahora nuestro tiempo se mide por palabras
no por dias.
Las palabras tambien pueden sanar
y mientras las tuyas me enseñan a mirar la vida
"sola junto a mi, junto a mi pecho",
"juntos los dos sobre la nieve sola".
elviramos. 12 de noviembre de 2010.
PANDÉMICA Y CELESTE Jaime Gil de Biedma
Jaime Gil de Biedma
Imagínate ahora que tú y yo
muy tarde ya en la noche
hablemos de hombre a hombre, finalmente.
Imagínatelo,
en una de esas noches memorables
de rara comunión, con la botella
medio vacía, los ceniceros sucios,
y después de agotado el tema de la vida.
Que te voy a enseñar un corazón,
un corazón infiel,
Desnudo de cintura para abajo,
Hipócrita lector - mon semblable - mon frère!
Porque no es la impaciencia del buscador de orgasmo
quien me tira del cuerpo hacia otros cuerpos
a ser posible jóvenes:
Yo persigo también el dulce amor,
el tierno amor para dormir al lado
y que alegre mi cama al despertarse,
cercano como un pájaro.
¡Si yo no puedo desnudarme nunca,
si jamás he podido entrar en unos brazos
sin sentir -aunque sea nada más que un momento-
igual deslumbramiento que a los veinte años!.
Para saber de amor, para aprenderle,
haber estado solo es necesario.
Y es necesario en cuatrocientas noches
- con cuatrocientos cuerpos diferentes -
haber hecho el amor. Que sus misterios,
como dijo el poeta, son del alma,
pero un cuerpo es el libro en que se leen.
Y por eso me alegro de haberme revolcado
sobre la arena gruesa, los dos medio vestidos,
Mientras buscaba ese tendón del hombro.
Me conmueve el recuerdo de tantas ocasiones...
Aquella carretera de montaña
y los bien empleados abrazos furtivos
y el instante indefenso, de pie, tras el frenazo,
pegados a la tapia, cegados por las luces.
O aquel atardecer cerca del río
desnudos y riéndonos, de hiedra coronados.
O aquel portal en Roma en vía del Babuino.
y recuerdos de caras y ciudades
apenas conocidas, de cuerpos entrevistos,
de escaleras sin luz, de camarotes,
de bares, de pasajes desiertos, de prostíbulos,
y de infinitas casas de baños,
de fosos de un castillo.
Recuerdos de vosotras, sobre todo,
o noches en hoteles de una noche,
definitivas noches en pensiones sórdidas,
en cuartos recién fríos,
noches que devolvéis a vuestros huéspedes
un olvidado sabor a sí mismos!
La historia en cuerpo y alma, como una
imagen rota,
de la langueur goutée a ce mal d'être deux.
Sin despreciar
- alegres como fiesta entre semana -
las experiencias de promiscuidad.
Aunque sepa que nada me valdrían
trabajos de amor disperso
si no existiese el verdadero amor.
Mi amor,
Íntegra imagen de mi vida,
sol de las noches mismas que le robo,
su juventud, la mía,
- música de mi fondo -
sonríe aún en la imprecisa gracia
de cada cuerpo joven,
en cada encuentro anónimo,
iluminándolo. Dándole un alma.
Y no hay muslos hermosos
que no me hagan pensar en sus hermosos muslos
cuando nos conocimos, antes de ir a la cama.
Ni pasión de una noche de dormida
que pueda compararla
con la pasión que da el conocimiento,
los años de experiencia
de nuestro amor.
Porque en amor también
es importante el tiempo,
y dulce, de algún modo,
verificar con mano melancólica
su perceptible paso por un cuerpo
- mientras que basta un gesto familiar
en los labios,
o la ligera palpitación de un miembro,
para hacerme sentir la maravilla
de aquella gracia antigua, fugaz como un reflejo.
Sobre su piel borrosa,
Cuando pasen más años y al final estemos,
quiero aplastar los labios invocando
la imagen de su cuerpo
y de todos los cuerpos que una vez amé
aunque fuese un instante, deshechos por el tiempo.
Para pedir la fuerza de poder vivir
sin belleza, sin fuerza y sin deseo,
mientras seguimos juntos
hasta morir en paz. Los dos,
como dicen que mueren los que han amado mucho.
Imagínate ahora que tú y yo
muy tarde ya en la noche
hablemos de hombre a hombre, finalmente.
Imagínatelo,
en una de esas noches memorables
de rara comunión, con la botella
medio vacía, los ceniceros sucios,
y después de agotado el tema de la vida.
Que te voy a enseñar un corazón,
un corazón infiel,
Desnudo de cintura para abajo,
Hipócrita lector - mon semblable - mon frère!
Porque no es la impaciencia del buscador de orgasmo
quien me tira del cuerpo hacia otros cuerpos
a ser posible jóvenes:
Yo persigo también el dulce amor,
el tierno amor para dormir al lado
y que alegre mi cama al despertarse,
cercano como un pájaro.
¡Si yo no puedo desnudarme nunca,
si jamás he podido entrar en unos brazos
sin sentir -aunque sea nada más que un momento-
igual deslumbramiento que a los veinte años!.
Para saber de amor, para aprenderle,
haber estado solo es necesario.
Y es necesario en cuatrocientas noches
- con cuatrocientos cuerpos diferentes -
haber hecho el amor. Que sus misterios,
como dijo el poeta, son del alma,
pero un cuerpo es el libro en que se leen.
Y por eso me alegro de haberme revolcado
sobre la arena gruesa, los dos medio vestidos,
Mientras buscaba ese tendón del hombro.
Me conmueve el recuerdo de tantas ocasiones...
Aquella carretera de montaña
y los bien empleados abrazos furtivos
y el instante indefenso, de pie, tras el frenazo,
pegados a la tapia, cegados por las luces.
O aquel atardecer cerca del río
desnudos y riéndonos, de hiedra coronados.
O aquel portal en Roma en vía del Babuino.
y recuerdos de caras y ciudades
apenas conocidas, de cuerpos entrevistos,
de escaleras sin luz, de camarotes,
de bares, de pasajes desiertos, de prostíbulos,
y de infinitas casas de baños,
de fosos de un castillo.
Recuerdos de vosotras, sobre todo,
o noches en hoteles de una noche,
definitivas noches en pensiones sórdidas,
en cuartos recién fríos,
noches que devolvéis a vuestros huéspedes
un olvidado sabor a sí mismos!
La historia en cuerpo y alma, como una
imagen rota,
de la langueur goutée a ce mal d'être deux.
Sin despreciar
- alegres como fiesta entre semana -
las experiencias de promiscuidad.
Aunque sepa que nada me valdrían
trabajos de amor disperso
si no existiese el verdadero amor.
Mi amor,
Íntegra imagen de mi vida,
sol de las noches mismas que le robo,
su juventud, la mía,
- música de mi fondo -
sonríe aún en la imprecisa gracia
de cada cuerpo joven,
en cada encuentro anónimo,
iluminándolo. Dándole un alma.
Y no hay muslos hermosos
que no me hagan pensar en sus hermosos muslos
cuando nos conocimos, antes de ir a la cama.
Ni pasión de una noche de dormida
que pueda compararla
con la pasión que da el conocimiento,
los años de experiencia
de nuestro amor.
Porque en amor también
es importante el tiempo,
y dulce, de algún modo,
verificar con mano melancólica
su perceptible paso por un cuerpo
- mientras que basta un gesto familiar
en los labios,
o la ligera palpitación de un miembro,
para hacerme sentir la maravilla
de aquella gracia antigua, fugaz como un reflejo.
Sobre su piel borrosa,
Cuando pasen más años y al final estemos,
quiero aplastar los labios invocando
la imagen de su cuerpo
y de todos los cuerpos que una vez amé
aunque fuese un instante, deshechos por el tiempo.
Para pedir la fuerza de poder vivir
sin belleza, sin fuerza y sin deseo,
mientras seguimos juntos
hasta morir en paz. Los dos,
como dicen que mueren los que han amado mucho.
jueves, 4 de noviembre de 2010
Reseña de "Libropesía y otras adicciones".

VV.AA.
Libropesía y otras adicciones
Prólogo de Alberto Manguel
Colección Singular
Idioma original: Castellano
Publicación: Noviembre 2009
Rústica 21 x 14 cm
ISBN: 978-84-937559-1-1
160 páginas
15 euros
“…bien se puede llamar libropesía/
sed insaciable de pulmón librero”.
Francisco de Quevedo.
Sufro de “Libropesía y otras adicciones”, y la culpa la tienen Libros del silencio y algunos amigos:
Luciano, Niccoló, Francisco, Gustave, Kurd, Leopoldo y Virgina.
Porque ya no son Virginia Woolf, Francisco de Quevedo ni Gustave Flaubert. Ahora son los causantes de que haya estado una noche sin dormir porque he enfermado, más todavía, de libros.
A veces tengo la sensación de que me volveré loca como El Quijote.
Un libro completo como hacía tiempo que no lo encontraba. Crítico, como echaba de menos en las publicaciones actuales, y adictivo, tanto que bien agudiza la enfermedad que sufras bien la provoca.
Te abre los ojos a la posibilidad no muy remota de que seas “Un ignorante que compra muchos libros”, que los hay. Y además presumen de lo que tienen, que por regla general es inversamente proporcional a lo que han leído. Más tienes menos lees. Más claro que el agua, más claro que el hecho de que ser librero es todo un arte.
Debería estar incluido en el canon de las Bellas Artes: la pintura, la escultura,…, el arte de ser librero.
Si no lo creen así, lean, por favor, el relato de “La fuente del Potrillo”, de Niccoló Franco, y después me cuentan. ¡Leed, leed, malditos!
La libropesía es mal antiguo, y mencionado. Recibe mención que le cataloga como enfermedad de gente de letras o enfermedad de escritor.
Como las enfermedades de los pulmones que a tantos escritores talentosos visitaron y gracias a ellas se escribieron grandes, que no siempre talentosas obras. Me quedo con “La montaña mágica” de Thomas Mann, que escribió tras su estancia en un sanatorio de Suiza. Y no digo más al respecto de lo anteriormente mencionado.
Los libros no solo te pueden volver loco o “matarte” de tanto usarlos. También te pueden inducir a matar, y eso ya es más grave. O no, depende de si lo que vas a salvar es un manuscrito del siglo XVI en el que puedes leer el secreto de la humanidad que nadie sabe que existe pero es mejor que sigan así, y por eso estás llamado a conservarlo y mantenerlo en secreto. Si la salvación del mundo depende de que tu mantengas ese documento a salvo, si hace falta matar al alguien, se hace sin rechistar. Como se lee este libro, sin apenas respirar porque no lo necesitas, porque él mismo ya te da el aire que anhelas.
Y cuando ves que te falta un poquito, te puedes acercar a la estantería y coger uno de esos libros viejos que huelen a viejos, ya me entiendes, y olerlo como si fuera el perfume del amor de tu vida….
Y tocarlo, acariciarlo, hojearlo , y tus pulsaciones se ralentizan, te tranquilizarás y te bajará la fiebre que te había subido unas décimas, al leer el relato que le inspiró a Borges para su “Biblioteca de Babel”, “La biblioteca universal”,de Kurd LaBwitz.
Al recuperar la vida, seguirás leyendo, por prescripción médica y te marcharás a una de las “Bibliotecas vivas”, que tanto abundan en la ciudad literaria en la que vives.
Sentado en un sillón rojo, frente a un espejo que está a punto de mostrarte que has vendido tu alma al diablo de los libros, Oscar Wilde, te chivará que acaban de traer un libro nuevo, que contiene un relato inédito de Virginia Woolf, que será allí donde encontrarás la libertad que estás buscando, y lo buscas… “¿Cómo hay que leer un libro?, te pregunta un niño pequeño que se ha quedado embelesado mirándote. Tu no te habrás dado cuenta, pero de un tiempo a esta parte tu rostro se asemeja a “Il Bibliotecario”,de Giuseppe Archimboldo.
Decidirás contarle tu secreto, sin revelarle la parte en la que le tienes que decir que se aprende a leer, pero no a no leer. Que es una enfermedad de antaño, que se mantiene en el tiempo porque aún no han encontrado la vacuna para acabar con ella, que es libre de enfermar ahora o pretenderlo para siempre, que bien se puede llamar “libropesía esta sed insaciable de pulmón librero”…
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