¿ Y si echamos uno rápido?,
- me dijiste con esa sonrisa tuya que hiela el alma
pero calienta el cuerpo-.
Nos haríamos un favor mutuo y además
te echo de menos.
Hace tiempo que no me aman como tú,
- me dijo al oído mientras salíamos
del bar de tapas de la esquina
con nombre indescifrable-.
Esa noche te robe dos besos
con lengua, como dicen los niños,
y tú a mi cuatro, con manos....
Te marchaste tras una hora en el sofá.
Las cosas se complican en los momentos de pasión
esos que a ti y a mi nos sobraban.
Lo que pasa, querida mía, es que
el sol se ha puesto también hoy,
me voy de cañas a un bar de Calle Elvira
y esta noche robaré más de dos besos.
Con tu permiso.
martes, 19 de abril de 2011
domingo, 17 de abril de 2011
16 de Abril
Me he acordado de ti, lo justo
que ha sido demasiado.
Siempre que miro a la chica sin sombrero
que huele a té sé que estás
aunque quieras,
de vez en cuando irte.
El helado de Mercadona se. ha quedado allí
porque tú tampoco estabas
Pero cuando habéis llegado a mi cancela
me ha subido el azúcar de repente
la tristeza se ha difuminado
y he sabido
que la felicidad es de que aquellos que la cogen
cuando está a punto de escaparse en una esquina,
porque no la han mirado con ojos golositos.
Amigos amores son aquellos
que aparecen cuando los deseos no se cumplen
porque pasan directamente
a llamarse realidades.
que ha sido demasiado.
Siempre que miro a la chica sin sombrero
que huele a té sé que estás
aunque quieras,
de vez en cuando irte.
El helado de Mercadona se. ha quedado allí
porque tú tampoco estabas
Pero cuando habéis llegado a mi cancela
me ha subido el azúcar de repente
la tristeza se ha difuminado
y he sabido
que la felicidad es de que aquellos que la cogen
cuando está a punto de escaparse en una esquina,
porque no la han mirado con ojos golositos.
Amigos amores son aquellos
que aparecen cuando los deseos no se cumplen
porque pasan directamente
a llamarse realidades.
jueves, 14 de abril de 2011
viernes, 8 de abril de 2011
tirarse al mono
A veces, solo a veces,
fumamos solo
pensando en otros...
A veces, solo a veces,
nos tiramos al mono
haciendo el mono,
es decir,
imitando al payaso que tenemos delante,
nos tiramos al domador,
nos tiramos al vendedor de palomitas
nos tiramos...
y cuando nos tiramos,
nuestro deseo sufre
tanto como nuestro corazón
y no nos queda mas remedio
que soportar
a veces, solo a veces,
el olor del sexo aún no consumado
en un bar de un pueblo
lejos de tu bar de los lunes,
hoy, que es miécoles
que has decidido estudiar veterinaria
para cuidar a los monos heridos.
a los que te tiras.
fumamos solo
pensando en otros...
A veces, solo a veces,
nos tiramos al mono
haciendo el mono,
es decir,
imitando al payaso que tenemos delante,
nos tiramos al domador,
nos tiramos al vendedor de palomitas
nos tiramos...
y cuando nos tiramos,
nuestro deseo sufre
tanto como nuestro corazón
y no nos queda mas remedio
que soportar
a veces, solo a veces,
el olor del sexo aún no consumado
en un bar de un pueblo
lejos de tu bar de los lunes,
hoy, que es miécoles
que has decidido estudiar veterinaria
para cuidar a los monos heridos.
a los que te tiras.
martes, 5 de abril de 2011
Hoy es martes en esta habitación propia
y no se ha abierto esta mañana la puerta,
lo intenté.
Cruce el pequeño umbral que separa la vida
de mi vida
y hasta ahí.
De repente una lágrima emergió apenas de la nada
y mi voz se quebró al decir un buenos días,
y hasta aquí.
En este martes aguoso y quebrado,
en esta habitación propia
que necesitaba,
es posible que mañana sea lunes y
todo pueda empezar de nuevo.
Mientras tanto, tengo mi libro
entre tus manos
y me estás limpiando tus lágrimas.
Hacía tiempo ya...
...hacía tiempo, que no quería escucharlo.
Ahora, tengo que salir a recoger la vida.
Dicen que la melancolía
es una enfermedad de los alegres....
y no se ha abierto esta mañana la puerta,
lo intenté.
Cruce el pequeño umbral que separa la vida
de mi vida
y hasta ahí.
De repente una lágrima emergió apenas de la nada
y mi voz se quebró al decir un buenos días,
y hasta aquí.
En este martes aguoso y quebrado,
en esta habitación propia
que necesitaba,
es posible que mañana sea lunes y
todo pueda empezar de nuevo.
Mientras tanto, tengo mi libro
entre tus manos
y me estás limpiando tus lágrimas.
Hacía tiempo ya...
...hacía tiempo, que no quería escucharlo.
Ahora, tengo que salir a recoger la vida.
Dicen que la melancolía
es una enfermedad de los alegres....
miércoles, 30 de marzo de 2011
una habitación propia, solo tuya.
El dolor no me deja pensar con claridad
en ti,
en todo lo que tengo que decirte.
50 mg no han sido suficientes para
aclarar qué es lo que me pasa
para tener que escribir
y que leas mis palabras
en lugar de oírlas.
Siempre me ocurre
con la gente a la que quiero.
Me he acordado
esta mañana en la noticia del día,
pero no he llorado tu ausencia.
Solo la he leído en el periódico.
Ya no tengo uñas ni piel muerta
que quitarme,
ahora ya me he cortado incluso el pelo,
pero no he perdido la fuerza
porque aún no la tenía.
Tanta luz, y de repente,
tanta historia vencida.
Por fin,
aunque tengan rejas mis ventanas
y vea los tejados de esta ciudad,
la mía.
Si lanzo un hilo horizontal
de mi mirada,
llego directa a la campana que tañe
cada hora
para recordarme, que estoy bien,
que sigo viva,
a pesar de todos los miedos
de todas las gracias,
de todas las vividas vidas.
Y no es poco.
Pues no,
los 50 mg no parecen tener efecto en esto,
sigo escribiendo para decir te amo,
me sigue costando escuchar te quiero.
en ti,
en todo lo que tengo que decirte.
50 mg no han sido suficientes para
aclarar qué es lo que me pasa
para tener que escribir
y que leas mis palabras
en lugar de oírlas.
Siempre me ocurre
con la gente a la que quiero.
Me he acordado
esta mañana en la noticia del día,
pero no he llorado tu ausencia.
Solo la he leído en el periódico.
Ya no tengo uñas ni piel muerta
que quitarme,
ahora ya me he cortado incluso el pelo,
pero no he perdido la fuerza
porque aún no la tenía.
Tanta luz, y de repente,
tanta historia vencida.
Por fin,
aunque tengan rejas mis ventanas
y vea los tejados de esta ciudad,
la mía.
Si lanzo un hilo horizontal
de mi mirada,
llego directa a la campana que tañe
cada hora
para recordarme, que estoy bien,
que sigo viva,
a pesar de todos los miedos
de todas las gracias,
de todas las vividas vidas.
Y no es poco.
Pues no,
los 50 mg no parecen tener efecto en esto,
sigo escribiendo para decir te amo,
me sigue costando escuchar te quiero.
sábado, 19 de marzo de 2011
Cuarenta años no es nada.
Hablame como la lluvia cuando cae sobre mí
y me moja
hasta límites insospechados.
Como yo te quiero
cuando me miras a los ojos y apenas
me humedezco entonces
yo te abrazo
y tú lloras
fuego
y me moja
hasta límites insospechados.
Como yo te quiero
cuando me miras a los ojos y apenas
me humedezco entonces
yo te abrazo
y tú lloras
fuego
miércoles, 16 de marzo de 2011
Nueva York
Esto es lo que llama la atención
aquí y ahora,
tu luz, cegada por la mía.
Amor mío, ¿cuándo,
amor mío,¿cómo
voy a poder dejar de mirarte de frente,
a ti, que regalas la luz de las luciérnagas,
cuando eres mi mantis religiosa?
Si cuando hacemos el amor
dejo de quererte
y recupero la vista.
aquí y ahora,
tu luz, cegada por la mía.
Amor mío, ¿cuándo,
amor mío,¿cómo
voy a poder dejar de mirarte de frente,
a ti, que regalas la luz de las luciérnagas,
cuando eres mi mantis religiosa?
Si cuando hacemos el amor
dejo de quererte
y recupero la vista.
martes, 8 de marzo de 2011
No es el mío este tiempo
en el que solo oigo tres ruidos
las gotas de agua cayendo sobre la silla
que está debajo del aire acondicionado,
el ventilador del ordenador
encendido casi tanto como yo,
tu palabras necias
en mis oídos sordos.
Mañana a esta misma hora
gustaré tres sabores
la sangre de mis dedos al escribirte
la sal de mi lágrimas antes de caer en el papel
un helado del sabor que quieras
porque todos serán tu
como soy yo para ti
cuando me besas
en el que solo oigo tres ruidos
las gotas de agua cayendo sobre la silla
que está debajo del aire acondicionado,
el ventilador del ordenador
encendido casi tanto como yo,
tu palabras necias
en mis oídos sordos.
Mañana a esta misma hora
gustaré tres sabores
la sangre de mis dedos al escribirte
la sal de mi lágrimas antes de caer en el papel
un helado del sabor que quieras
porque todos serán tu
como soy yo para ti
cuando me besas
piedras en los bolsillos
El agua es más agua si hay una roca.
Ya sé que es excesivamente compacta.
Felipe ALcaráz.
Uno cuando escribe siente la necesidad
de leer antes de hablar
sin embargo
las piedras en los bolsillos
le impiden hacerlo a mayor velocidad
y eso
que ya no pesan tanto como ayer.
La sal que cura las heridas
se convierte en palabras
cuando tu las pronuncias
para que yo las recoja en un libro de amor
a tu nombre, al mío
al nuestro.
Qué hacemos aquí sentados en la orilla
mientras el caudal del río nos alcanza
si hemos dejado de tener sed
a medida que vaciamos
nuestras piedras en los bolsillos?
Lo voy a hacer,
¿vienes conmigo?
Mientras llegamos
sigamos hablando de amor
a mi, a ti, a nada.
Ya sé que es excesivamente compacta.
Felipe ALcaráz.
Uno cuando escribe siente la necesidad
de leer antes de hablar
sin embargo
las piedras en los bolsillos
le impiden hacerlo a mayor velocidad
y eso
que ya no pesan tanto como ayer.
La sal que cura las heridas
se convierte en palabras
cuando tu las pronuncias
para que yo las recoja en un libro de amor
a tu nombre, al mío
al nuestro.
Qué hacemos aquí sentados en la orilla
mientras el caudal del río nos alcanza
si hemos dejado de tener sed
a medida que vaciamos
nuestras piedras en los bolsillos?
Lo voy a hacer,
¿vienes conmigo?
Mientras llegamos
sigamos hablando de amor
a mi, a ti, a nada.
miércoles, 2 de marzo de 2011
El autobús con destino a Madrid va a efectuar su salida
Nunca supe lo que esperabas
En una estación de autobuses.
Da igual la que fuera, siempre estabas ahí
Al acecho, como si ya supieras
La hora a la que llegaba yo.
Y me mirabas mientras soplabas el té,
Sonaba la sirena…
Siempre pensé que yo te imaginaba
Trayéndome el desayuno a la cama,
Ya sabes, después.
Café con leche, doble de café,
-¿no vas a comer nada?,
no, no tengo hambre-
como siempre…
A veces, como hoy,
Llego y no estás
Y me preocupo
Y miro a todos lados
Y no te encuentro
Y me entristezco
Y pregunto por ti,
Dando todos los detalles,
Créeme, todos todos,
Pero aún así
Ninguna te conoce.
Ahora ya lo sé
Nunca me trajiste el desayuno a la cama,
A esta mesa de la esquina izquierda del bar.
Y yo no llevaba nunca puesto el pijama
Azul, ese que a ti no te gusta
Pero que yo usaba porque se parecía al tuyo,
Sí, solo y nada más que por eso.
Miento,
También porque olía a ese día de Abril
Que me quisiste hasta que no pudiste más
Hasta que yo te dije que me moría de amor
Si seguías amándome así, de qué manera.
Hasta que tomamos una ginebra a sorbitos de ombligo
Yo del tuyo, y tu,
tu de todas las partes de mi cuerpo.
Ahora ya lo se,
Y quiero que tu también lo sepas
Metí el pijama en la lavadora y ha desteñido
Soy yo la que ya no puede más
Me he pasado al whisky seco
Ah,
y desde ayer viajo en avión
Que hacerlo en el servicio sobrevolando tu casa
Me gusta mucho más
Mucho, mucho,
De qué manera….
En una estación de autobuses.
Da igual la que fuera, siempre estabas ahí
Al acecho, como si ya supieras
La hora a la que llegaba yo.
Y me mirabas mientras soplabas el té,
Sonaba la sirena…
Siempre pensé que yo te imaginaba
Trayéndome el desayuno a la cama,
Ya sabes, después.
Café con leche, doble de café,
-¿no vas a comer nada?,
no, no tengo hambre-
como siempre…
A veces, como hoy,
Llego y no estás
Y me preocupo
Y miro a todos lados
Y no te encuentro
Y me entristezco
Y pregunto por ti,
Dando todos los detalles,
Créeme, todos todos,
Pero aún así
Ninguna te conoce.
Ahora ya lo sé
Nunca me trajiste el desayuno a la cama,
A esta mesa de la esquina izquierda del bar.
Y yo no llevaba nunca puesto el pijama
Azul, ese que a ti no te gusta
Pero que yo usaba porque se parecía al tuyo,
Sí, solo y nada más que por eso.
Miento,
También porque olía a ese día de Abril
Que me quisiste hasta que no pudiste más
Hasta que yo te dije que me moría de amor
Si seguías amándome así, de qué manera.
Hasta que tomamos una ginebra a sorbitos de ombligo
Yo del tuyo, y tu,
tu de todas las partes de mi cuerpo.
Ahora ya lo se,
Y quiero que tu también lo sepas
Metí el pijama en la lavadora y ha desteñido
Soy yo la que ya no puede más
Me he pasado al whisky seco
Ah,
y desde ayer viajo en avión
Que hacerlo en el servicio sobrevolando tu casa
Me gusta mucho más
Mucho, mucho,
De qué manera….
Mercadona
Sinceramente
creo que hemos quedado imantados
mutuamente
en el color de las flores,
en los versos no leídos hoy,
en las cosas que sabemos que pasan,
en las que nunca nos decimos...
También lo noto.
creo que hemos quedado imantados
mutuamente
en el color de las flores,
en los versos no leídos hoy,
en las cosas que sabemos que pasan,
en las que nunca nos decimos...
También lo noto.
jueves, 24 de febrero de 2011
página 43
No esperaba oírte hoy
pero lo he hecho
y me alegro un poco.
Me pregunto si sabrás
por qué me has hablado de este libro,
que se acaba de caer al suelo
cuando he terminado de leerlo.
Me pregunto si sabrás
que he encontrado doblado el pico
de la página cuarenta y tres
con un poema que habla de tristezas.
No esperaba usar esa palabra hoy
que he visto todos los colores de mundo
en un cielo
que nos cobija a los dos
que somos iguales
aunque nos diferencien los años
y las poesías leídas.
He decidido escribir un poema
en la página cuarenta y tres de un libro
y que alguien lo coloque mal
en una estantería de la biblioteca
y que cuando tu lo cojas
encuentres un pico de la esquina derecha doblado
y entiendas
que ese poema lo he escrito para ti,
aunque no lo esperabas.
pero lo he hecho
y me alegro un poco.
Me pregunto si sabrás
por qué me has hablado de este libro,
que se acaba de caer al suelo
cuando he terminado de leerlo.
Me pregunto si sabrás
que he encontrado doblado el pico
de la página cuarenta y tres
con un poema que habla de tristezas.
No esperaba usar esa palabra hoy
que he visto todos los colores de mundo
en un cielo
que nos cobija a los dos
que somos iguales
aunque nos diferencien los años
y las poesías leídas.
He decidido escribir un poema
en la página cuarenta y tres de un libro
y que alguien lo coloque mal
en una estantería de la biblioteca
y que cuando tu lo cojas
encuentres un pico de la esquina derecha doblado
y entiendas
que ese poema lo he escrito para ti,
aunque no lo esperabas.
miércoles, 16 de febrero de 2011
Yo que te creía a las afueras de mi vida
tu
que me hablaste de hombre a hombre,
aún sabiendo que el cigarro que no me fumaba
era el último del paquete que saliste a buscar
Yo, que te miraba a los ojos buscando la respuesta
que tu me regalabas mientras
sabías que me estaba yendo, segundo a segundo
sorbo a sorbo
Luego yo te lo confirmé.
No me digas que no enseñas
cuando tu vida es toda una lección de aprendizaje
no me digas que no sabes cuando sabes
que no ocupas lugar
no me prestes el mechero para prender la llama
de esta herida
que me empuja hacia el abismo de cuerpos y almas
y más cuerpos
con los que apenas me he revolcado y he hecho el amor
y sin embargo me buscan
anhelantes, riéndose de mí y también conmigo
porque me disperso buscando amor entre el
verdadero amor que apenas hoy me roza.
Y en una tarde de miradas furtivas
lecciones mal dadas
emoción bien aprehendida
amor mal comprendido
parada de bus cerrada por obras en la
gran via...
Precisamente hoy
que te creía a las afueras de mi vida....
precisamente hoy
que por el teléfono te quiero más
que por la calle....
precisamente hoy que he sabido que para entender de amor
hace falta haberlo perdido al menos por un día.
Te he echado de menos
al dejarte en el portal.
tu
que me hablaste de hombre a hombre,
aún sabiendo que el cigarro que no me fumaba
era el último del paquete que saliste a buscar
Yo, que te miraba a los ojos buscando la respuesta
que tu me regalabas mientras
sabías que me estaba yendo, segundo a segundo
sorbo a sorbo
Luego yo te lo confirmé.
No me digas que no enseñas
cuando tu vida es toda una lección de aprendizaje
no me digas que no sabes cuando sabes
que no ocupas lugar
no me prestes el mechero para prender la llama
de esta herida
que me empuja hacia el abismo de cuerpos y almas
y más cuerpos
con los que apenas me he revolcado y he hecho el amor
y sin embargo me buscan
anhelantes, riéndose de mí y también conmigo
porque me disperso buscando amor entre el
verdadero amor que apenas hoy me roza.
Y en una tarde de miradas furtivas
lecciones mal dadas
emoción bien aprehendida
amor mal comprendido
parada de bus cerrada por obras en la
gran via...
Precisamente hoy
que te creía a las afueras de mi vida....
precisamente hoy
que por el teléfono te quiero más
que por la calle....
precisamente hoy que he sabido que para entender de amor
hace falta haberlo perdido al menos por un día.
Te he echado de menos
al dejarte en el portal.
martes, 8 de febrero de 2011
Venecia, media hora después
Somos, amor
dos sonámbulos atemporales
que alimentan sus monstruos a base de poéticas
construidas más allá
de tu imaginación, y de la mía.
Y cuando uno mete la mano en el abismo
sabe que no saldrá de él indemne
pero lo toca
y a veces roza la gloria
con una mirada de quien está
a punto de salvarlo
Si cierro los ojos y te miro
sabiendo que también lo estás
haciendo tu, como esta tarde
es cuando comprendo que antes
o después o antes, más bien,
te vas a marchar así,
sin más que mirándome a los ojos
que tanto hoy has buscado.
Entonces, un olor a especias
y a violeta
me recuerda que no ha sido
mentira, como todo
lo leído de un tiempo a esta parte.
Y mañana, Hopper pintará de nuevo
a una chica blanca frente a un ordenador
sonriendo entre unas letras
que la han llevado a Paris
taumatúrgicamente, sí,
que es la facultad que ella tiene
para vivir una vida y luego otra
llena de prodigios.
dos sonámbulos atemporales
que alimentan sus monstruos a base de poéticas
construidas más allá
de tu imaginación, y de la mía.
Y cuando uno mete la mano en el abismo
sabe que no saldrá de él indemne
pero lo toca
y a veces roza la gloria
con una mirada de quien está
a punto de salvarlo
Si cierro los ojos y te miro
sabiendo que también lo estás
haciendo tu, como esta tarde
es cuando comprendo que antes
o después o antes, más bien,
te vas a marchar así,
sin más que mirándome a los ojos
que tanto hoy has buscado.
Entonces, un olor a especias
y a violeta
me recuerda que no ha sido
mentira, como todo
lo leído de un tiempo a esta parte.
Y mañana, Hopper pintará de nuevo
a una chica blanca frente a un ordenador
sonriendo entre unas letras
que la han llevado a Paris
taumatúrgicamente, sí,
que es la facultad que ella tiene
para vivir una vida y luego otra
llena de prodigios.
jueves, 3 de febrero de 2011
1. “…DE LA CIUDAD QUE EXISTE PARA QUE NADIE DUDE DE LA INFINITA BELLEZA”
La poesía de Federico García Lorca es un río Hudson, que nace después de la muerte del cisne de Rubén Darío, que desemboca en las turbulentas aguas de unos tiempo marcado por su asesinato, por la muerte de Miguel Hernández en un camastro de cárcel de espíritu más que de cuerpo.
Y cuando el tizne de estas penas levanta la voz en el “Canto General” de Pablo Neruda se construye una jaula para Enza Pound y mata de tristeza “Los Heraldos Negros” de Cesar Vallejo. Mientras, en el horno crematorio, junto a millones de muertos, se incinera la ingenuidad del hombre.
Para entender a Lorca hay que matar al duende ese que cuentan, que dicen que tiene, y una vez muerto, mirarle a los ojos fijamente y “huir, huir por las esquinas y encerrarse en los últimos pisos”.
Uno no puede conformarse con el “Poema de Cante Jondo”, no basta con un palmeo al “Romancero Gitano”, no basta, porque “para gemir al pie de las camas, ante el insomnio de los lavabos” hay que viajar al infinito y más allá, caminar por las grandes avenidas junto a “gentes que pueden orinar alrededor de un gemido”, y durante un largo tiempo contemplar el “azul sin un gusano ni una huella dormida” disfrutando de “la noche abierta de piernas sobre las terrazas”.
Porque para comprender las huidas, marchándote aún sabiendo que “al que le duele su dolor le dolerá sin descanso”, basta con mirar en las maletas, y si, al volver, traes un libro “en la sangre que viene, que vendrá”, ya habrá merecido la pena.
Porque “las criaturas de la luna huelen y rondan las cabañas”, y nos permiten escuchar el estruendo de las máquinas que reproducen el oro y la miseria de este sitio, donde “no duerme nadie por el mundo”.
Para comprender a un poeta en Nueva York, no podemos hacer otra cosa sino estar “Alerta, alerta, alerta”…
Vomitemos las palabras para nombrar la innombrable realidad, ajena y cercana, desconocida, desconcertante, que está en cada uno de nosotros.
Hagamos este viaje con el poeta salvaje, el que no solo huía de los demás sino también de sí mismo, yendo “al sitio donde lloraban los negros”, para poder llorar con ellos.
Encontremos junto a él la percepción nueva de las cosas, veamos, “que las cosas cuando buscan su pulso encuentran su vacío”, y tomemos antibióticos para amainar la fiebre, bajar la temperatura emocional que les aseguro nos subirá a todos mientras caminamos por “allí donde sueñan los torsos bajo la gula de la hierba”.
Bienvenidos a una noche de “whisky de plata” y saxo, que no “sexo atravesado por una aguja”, aunque “los besos atan las bocas en una maraña de venas recientes”.
Bienvenidos a un mundo estético donde “no es sueño la vida”, algo ajeno a nosotros hasta el día de hoy.
Bienvenidos a un lenguaje poético ante el que “como nadie volvía la cabeza, el cielo pudo desnudarse”.
Han, hemos llegado al París de Pablo Picasso, así que tengan cuidado las personas sensibles que me consta están aquí hoy, les aviso que “toda la luz del mundo cabe dentro de un ojo”.
Os ruego que no os asustéis, también que no perdáis la capacidad de sorprenderos si os cruzáis con un “amor de siempre, amor, amor de nunca”.
Porque hay una naturaleza íntima en esta ciudad, “y una luna incomprensible que ilumina por los rincones los pedazos del limón seco bajo el negro duro de las botellas”, una naturaleza que “tropieza con mi rostro distinto cada día” y que se esconde tras el humo de las alcantarillas, tras el maquillaje de Billie Holiday, que disimula los golpes que llevaba en el alma, “tu alma tibia sin ti, que no te enciende”.
Bienvenidos al “mundo solo por el cielo solo” donde “no son los muertos los que bailan”, un mundo donde “el verdadero dolor que mantiene las cosas es una pequeña quemadura infinita en los ojos inocentes de otros sistemas”.
Aquí os dejo, en bandeja de plata y luna la soledad y la desgracia que no pueden ocultar la promesa de placer que venden los escaparates de la 5ª avenida.
Welcome a la ciudad de….. “para resistir este nombre necesito contener el dolor de mis recuerdos”, la ciudad que existe “para que nadie dude de la infinita belleza”.
Gracias, por haber venido a Nueva York.
Y cuando el tizne de estas penas levanta la voz en el “Canto General” de Pablo Neruda se construye una jaula para Enza Pound y mata de tristeza “Los Heraldos Negros” de Cesar Vallejo. Mientras, en el horno crematorio, junto a millones de muertos, se incinera la ingenuidad del hombre.
Para entender a Lorca hay que matar al duende ese que cuentan, que dicen que tiene, y una vez muerto, mirarle a los ojos fijamente y “huir, huir por las esquinas y encerrarse en los últimos pisos”.
Uno no puede conformarse con el “Poema de Cante Jondo”, no basta con un palmeo al “Romancero Gitano”, no basta, porque “para gemir al pie de las camas, ante el insomnio de los lavabos” hay que viajar al infinito y más allá, caminar por las grandes avenidas junto a “gentes que pueden orinar alrededor de un gemido”, y durante un largo tiempo contemplar el “azul sin un gusano ni una huella dormida” disfrutando de “la noche abierta de piernas sobre las terrazas”.
Porque para comprender las huidas, marchándote aún sabiendo que “al que le duele su dolor le dolerá sin descanso”, basta con mirar en las maletas, y si, al volver, traes un libro “en la sangre que viene, que vendrá”, ya habrá merecido la pena.
Porque “las criaturas de la luna huelen y rondan las cabañas”, y nos permiten escuchar el estruendo de las máquinas que reproducen el oro y la miseria de este sitio, donde “no duerme nadie por el mundo”.
Para comprender a un poeta en Nueva York, no podemos hacer otra cosa sino estar “Alerta, alerta, alerta”…
Vomitemos las palabras para nombrar la innombrable realidad, ajena y cercana, desconocida, desconcertante, que está en cada uno de nosotros.
Hagamos este viaje con el poeta salvaje, el que no solo huía de los demás sino también de sí mismo, yendo “al sitio donde lloraban los negros”, para poder llorar con ellos.
Encontremos junto a él la percepción nueva de las cosas, veamos, “que las cosas cuando buscan su pulso encuentran su vacío”, y tomemos antibióticos para amainar la fiebre, bajar la temperatura emocional que les aseguro nos subirá a todos mientras caminamos por “allí donde sueñan los torsos bajo la gula de la hierba”.
Bienvenidos a una noche de “whisky de plata” y saxo, que no “sexo atravesado por una aguja”, aunque “los besos atan las bocas en una maraña de venas recientes”.
Bienvenidos a un mundo estético donde “no es sueño la vida”, algo ajeno a nosotros hasta el día de hoy.
Bienvenidos a un lenguaje poético ante el que “como nadie volvía la cabeza, el cielo pudo desnudarse”.
Han, hemos llegado al París de Pablo Picasso, así que tengan cuidado las personas sensibles que me consta están aquí hoy, les aviso que “toda la luz del mundo cabe dentro de un ojo”.
Os ruego que no os asustéis, también que no perdáis la capacidad de sorprenderos si os cruzáis con un “amor de siempre, amor, amor de nunca”.
Porque hay una naturaleza íntima en esta ciudad, “y una luna incomprensible que ilumina por los rincones los pedazos del limón seco bajo el negro duro de las botellas”, una naturaleza que “tropieza con mi rostro distinto cada día” y que se esconde tras el humo de las alcantarillas, tras el maquillaje de Billie Holiday, que disimula los golpes que llevaba en el alma, “tu alma tibia sin ti, que no te enciende”.
Bienvenidos al “mundo solo por el cielo solo” donde “no son los muertos los que bailan”, un mundo donde “el verdadero dolor que mantiene las cosas es una pequeña quemadura infinita en los ojos inocentes de otros sistemas”.
Aquí os dejo, en bandeja de plata y luna la soledad y la desgracia que no pueden ocultar la promesa de placer que venden los escaparates de la 5ª avenida.
Welcome a la ciudad de….. “para resistir este nombre necesito contener el dolor de mis recuerdos”, la ciudad que existe “para que nadie dude de la infinita belleza”.
Gracias, por haber venido a Nueva York.
miércoles, 2 de febrero de 2011
Katherine Mansfield
Con la locura que es que nos hayamos conocido
Debemos estar atentos a dónde colocamos los despojos
Que han quedado ahí, tirados,
después de mucho pensar
Si los guardábamos en un cajón
O volvía a comerte entera.
Y tú a vomitarme
Nunca supimos si era real
El timbre de la puerta que solo escuchábamos nosotros
Cuando estábamos juntos en el jardín de casa
Mirando, a través de las rendijas de la valla de madera
Cómo, con cuánto amor del bueno,
Los vecinos se decían que ya no se querían.
Los cristales del coche estaban empañados
Cuando llegamos por la tarde del mercado.
Y allí estaba él, el amor que de tanto usarlo se acaba
Encerrado en el cenicero del acompañante del conductor
Desde hacía más de cuatro horas,
Cuando no quiso escuchar que ya,
No servía para nada.
Y sin embargo, cuando abrimos la puerta de la terraza
Respiramos, como quien lo hace por última vez,
Sabiendo que tu aire era el mío, porque antes había sido de otro
Sabiendo, que antes de que dijeras que esta boca es mía,
Te habría comido y vomitado y vuelto a comer, para después
Tener que volver a vomitarte.
Debemos estar atentos a dónde colocamos los despojos
Que han quedado ahí, tirados,
después de mucho pensar
Si los guardábamos en un cajón
O volvía a comerte entera.
Y tú a vomitarme
Nunca supimos si era real
El timbre de la puerta que solo escuchábamos nosotros
Cuando estábamos juntos en el jardín de casa
Mirando, a través de las rendijas de la valla de madera
Cómo, con cuánto amor del bueno,
Los vecinos se decían que ya no se querían.
Los cristales del coche estaban empañados
Cuando llegamos por la tarde del mercado.
Y allí estaba él, el amor que de tanto usarlo se acaba
Encerrado en el cenicero del acompañante del conductor
Desde hacía más de cuatro horas,
Cuando no quiso escuchar que ya,
No servía para nada.
Y sin embargo, cuando abrimos la puerta de la terraza
Respiramos, como quien lo hace por última vez,
Sabiendo que tu aire era el mío, porque antes había sido de otro
Sabiendo, que antes de que dijeras que esta boca es mía,
Te habría comido y vomitado y vuelto a comer, para después
Tener que volver a vomitarte.
martes, 1 de febrero de 2011
Take care
Aquí en este silencio que me habla
en medio de una mala noche mala
que yo mismo he buscado
me duele la cabeza de tu ausencia
una ausencia que yo pensé que había olvidado.
El frío se me mete en el alma
por los agujeros cientos de los auriculares
que me susurran al oído
que no vuelves para quedarte
aquí en Granada.
Entre líneas, a punto de una de esas
de esas, de esas, de esas....
"take care" aparece escrito en blanco
y de repente desapareces con el mismo miedo
que yo tenía ayer
cuando las rayas pasaron a ser líneas
pudíste leer que nunca más volverías a estar solo
enténdiste que los fantasmas no existen,
y comprobaste más allá de la sábana
que estabas a punto de ponerte
en medio de una mala noche mala
que yo mismo he buscado
me duele la cabeza de tu ausencia
una ausencia que yo pensé que había olvidado.
El frío se me mete en el alma
por los agujeros cientos de los auriculares
que me susurran al oído
que no vuelves para quedarte
aquí en Granada.
Entre líneas, a punto de una de esas
de esas, de esas, de esas....
"take care" aparece escrito en blanco
y de repente desapareces con el mismo miedo
que yo tenía ayer
cuando las rayas pasaron a ser líneas
pudíste leer que nunca más volverías a estar solo
enténdiste que los fantasmas no existen,
y comprobaste más allá de la sábana
que estabas a punto de ponerte
martes, 11 de enero de 2011
De ahora en adelante
Uno nunca sabe cuándo ni por qué
solo sabe el cómo
y es porque se le cierra el alma de repente
ese alma que lo es todo
y que lo he sabido hoy
leyendo un libro
en el que la vida es puro teatro
aún más si cabe
y donde está escrito en alguna de las primera páginas...
uno no sabe cuándo ni por qué
pero un día se despide sin más
de todas sus tristezas
y se pone más triste por fuera que por dentro
es curioso esto de despedir lo que ya no poseemos
con fiebres y asmas que lo único que indican
en que me hago más fuerte y que ya no tengo miedo,
por mi, conmigo, por vez primera en mucho tiempo.
Son ocho,los poemas que me como cada dia
pero son para males que ya no me pertenecen
que están dando los últimos coletazos de rabia
porque se saben exiliados al más cruel de los exilios
que no es el olvido sino la indiferencia
Y como niños pequeños
que no consiguen el juguete se rebelan
contra mi y me penetran el alma, qué ignorantes
hace tiempo que la vendi a las palabras que no escribo
a la vida que he hecho aquí para contarla
el alma que da forma a mis formas enfermas hoy
que no mañana, porque con el tiempo todo se comprende
y mientras la noche cae para quedarse
oscurezco mi cuarto
y pienso nada más
en mi esfuerzo por respirar igual que respiras tu
y después de un sueño
el espacio vacio que hoy creo tener dentro de mi
no será tal porque despertaré
y no estaré sola.
solo sabe el cómo
y es porque se le cierra el alma de repente
ese alma que lo es todo
y que lo he sabido hoy
leyendo un libro
en el que la vida es puro teatro
aún más si cabe
y donde está escrito en alguna de las primera páginas...
uno no sabe cuándo ni por qué
pero un día se despide sin más
de todas sus tristezas
y se pone más triste por fuera que por dentro
es curioso esto de despedir lo que ya no poseemos
con fiebres y asmas que lo único que indican
en que me hago más fuerte y que ya no tengo miedo,
por mi, conmigo, por vez primera en mucho tiempo.
Son ocho,los poemas que me como cada dia
pero son para males que ya no me pertenecen
que están dando los últimos coletazos de rabia
porque se saben exiliados al más cruel de los exilios
que no es el olvido sino la indiferencia
Y como niños pequeños
que no consiguen el juguete se rebelan
contra mi y me penetran el alma, qué ignorantes
hace tiempo que la vendi a las palabras que no escribo
a la vida que he hecho aquí para contarla
el alma que da forma a mis formas enfermas hoy
que no mañana, porque con el tiempo todo se comprende
y mientras la noche cae para quedarse
oscurezco mi cuarto
y pienso nada más
en mi esfuerzo por respirar igual que respiras tu
y después de un sueño
el espacio vacio que hoy creo tener dentro de mi
no será tal porque despertaré
y no estaré sola.
lunes, 10 de enero de 2011
Mi orden del discurso
La historia de mi vida
la de cualquier vida
queda destruida por las palabras
que pierden el sentido
una vez escritas.
Mi vida es esa historia
cuyo significado ha perdido
la capacidad de significar.
Lo importante no es lo que te digo
ni lo que te escribo
sino lo que ves cuando te miro....
o lo que crees ver...
la de cualquier vida
queda destruida por las palabras
que pierden el sentido
una vez escritas.
Mi vida es esa historia
cuyo significado ha perdido
la capacidad de significar.
Lo importante no es lo que te digo
ni lo que te escribo
sino lo que ves cuando te miro....
o lo que crees ver...
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