Aquí en la nada , lejos de ti
me doy cuenta de todo lo que te quiero.
Entonces te miro, y distraída
Me preguntas dónde estoy,
Porque me notas ausente sin saber
Que la que ha estado de viaje,
Lejos de mí, has sido tu
No soy feliz, me cuentas al oído
Entonces me estremezco
Al sentir tu aliento en mi nuca
Y salgo corriendo al saber
Que llevo conmigo, egoístamente
La felicidad que tanto anhelas,
La tuya y la de todo el mundo
Cuando te tengo aquí, a mi lado
Y sales corriendo tu también
Huyendo de la jaula de oro que tanto te gustaba
Antaño,
Pero no me encuentras ya
Por huir de ti caí herido
Tan mal herido que has pasado por delante
Y no has visto como lloraba del dolor,
Al darme cuenta que no has comprado billete de regreso.
jueves, 22 de abril de 2010
sábado, 27 de marzo de 2010
martes, 2 de marzo de 2010
No me llores... por las calles de Granada.
Lloviznea, es decir, llueve suavito, como llorabas tu sobre mí, muy suavito...
Esa tosecilla que de vez en cuando aparece me recuerda que te estoy somatizando por décimas de segundo, que lo que no me ha pasado en todo el invierno me está pasando ahora, a punto de empezar la primavera.
Me asomo a la ventana y a pesar del frío decido ir a verte aunque no estés aquí.
Entónces bajo por el Camino de San Antonio, y en el último momento decido hacer un quiebro a mi cerebro y bajar al centro paseando por el Albaycín....
Y en la primera calle apareces tu, en forma de balcón lleno de geranios. Me gustan mucho los geranios, por su color, porque siempre o casi siempre están en los balcones, expectantes, y porque sobreviven a casi todo, como yo.
y sigo bajando por las cuestas del barrio, respirando el olor a calderos de arroz y manzanilla.
Durante más de media hora he perdido la conciencia de donde estaba y no me ha importado, he estado buscando esquinas que me resultaran conocidas pero en ninguna estaba tu rastro. Así que, he bajado mi hocico hasta el suelo y así he conseguido recordar por dónde habíamos paseado tu y yo, y he encontrado la esquina donde nos paramos porque mis labios no podían más y necesitaban besarte y tus dedos, tus dedos suplicaban un lugar donde posarse y lo encontraron...
Entre balcones, escaleras y cables de luz, vislumbro una sombra que te aseguro que es la Alhambra y sigo por ahí. No te lo vas a creer pero la calle se llama Pan.
Justo lo que tu eres para mí, un alimento de primera necesidad que he dejado de comer bruscamente y que me reclama mi estómago.
Todas las mañanas desde hace mas de cinco días, despierto con tu cara en mi cabeza, y hasta he aprendido a convivir con el dolor que me produce.
Por eso, ahora que estoy paseando deseo con todas mis fuerzas un poco de aire, y aparece.
La calle Aire llega a mi rescate algo sucia pero encantadoramente oportuna.
Y mi cabeza empieza a calmarse, ya está más tranquila y es capaz de reconocer una terraza exquisita en Plaza Nueva donde me ofrecen un nutritivo desayuno a la una de la tarde. Una copa de vino blanco y unos cortes de jamón "del bueno", y unos trocitos de pan con aceite de ese que trajeron hace siglos...... y una sonrisa, la tuya al encontrarme por casualidad, tras llevar una hora buscandome por todas las esquinas.
Con mi alma ya nutrida y mi cabeza un poco al revés, ahora ya por otra cosa, subo por la calle Convalecencia, que es como estoy, convaleciente al echarte un segundo y otro, continuamente de menos, desde hace ya más de las prescriptivas 48 horas...
y cuando una lágrima se me escapa suena en el Ipod .... gitana no me llores que algún día volverás, a pasear por las calles de Granada......
Y dejo de llorar, porque yo ya estoy en esas calles y ya no puedo llorar....
Esa tosecilla que de vez en cuando aparece me recuerda que te estoy somatizando por décimas de segundo, que lo que no me ha pasado en todo el invierno me está pasando ahora, a punto de empezar la primavera.
Me asomo a la ventana y a pesar del frío decido ir a verte aunque no estés aquí.
Entónces bajo por el Camino de San Antonio, y en el último momento decido hacer un quiebro a mi cerebro y bajar al centro paseando por el Albaycín....
Y en la primera calle apareces tu, en forma de balcón lleno de geranios. Me gustan mucho los geranios, por su color, porque siempre o casi siempre están en los balcones, expectantes, y porque sobreviven a casi todo, como yo.
y sigo bajando por las cuestas del barrio, respirando el olor a calderos de arroz y manzanilla.
Durante más de media hora he perdido la conciencia de donde estaba y no me ha importado, he estado buscando esquinas que me resultaran conocidas pero en ninguna estaba tu rastro. Así que, he bajado mi hocico hasta el suelo y así he conseguido recordar por dónde habíamos paseado tu y yo, y he encontrado la esquina donde nos paramos porque mis labios no podían más y necesitaban besarte y tus dedos, tus dedos suplicaban un lugar donde posarse y lo encontraron...
Entre balcones, escaleras y cables de luz, vislumbro una sombra que te aseguro que es la Alhambra y sigo por ahí. No te lo vas a creer pero la calle se llama Pan.
Justo lo que tu eres para mí, un alimento de primera necesidad que he dejado de comer bruscamente y que me reclama mi estómago.
Todas las mañanas desde hace mas de cinco días, despierto con tu cara en mi cabeza, y hasta he aprendido a convivir con el dolor que me produce.
Por eso, ahora que estoy paseando deseo con todas mis fuerzas un poco de aire, y aparece.
La calle Aire llega a mi rescate algo sucia pero encantadoramente oportuna.
Y mi cabeza empieza a calmarse, ya está más tranquila y es capaz de reconocer una terraza exquisita en Plaza Nueva donde me ofrecen un nutritivo desayuno a la una de la tarde. Una copa de vino blanco y unos cortes de jamón "del bueno", y unos trocitos de pan con aceite de ese que trajeron hace siglos...... y una sonrisa, la tuya al encontrarme por casualidad, tras llevar una hora buscandome por todas las esquinas.
Con mi alma ya nutrida y mi cabeza un poco al revés, ahora ya por otra cosa, subo por la calle Convalecencia, que es como estoy, convaleciente al echarte un segundo y otro, continuamente de menos, desde hace ya más de las prescriptivas 48 horas...
y cuando una lágrima se me escapa suena en el Ipod .... gitana no me llores que algún día volverás, a pasear por las calles de Granada......
Y dejo de llorar, porque yo ya estoy en esas calles y ya no puedo llorar....
viernes, 26 de febrero de 2010
Absolutamente
LLovía mucho, muchísimo, sin embargo la lluvia ya no mojaba.
En el camino me he cruzado con muchos japoneses que iban al mismo sitio que yo, pero con diferentes motivos.
Ellos han venido desde lejos, muy lejos para ver las bellezas de la Alhambra, yo he llegado ya conociendo las bellezas de la Alhambra, y buscando estar lejos...
El Parador es bonito, hoy está algo triste, pero es bonito.
En recepcion me dicen que siga la flecha, que al final del pasillo, hay una escalera, que baje la escalera. Encontraré unas mesitas y esa es la cafetería, me hablan despacio. Creo que me han tomado por extranjera, hoy debo tener cara de venir de lejos.
Tan sólo desde Madrid, pero yo aún estoy mucho más lejos que Madrid,mucho, mucho,mucho.
Me emociona ver a la niña, que apenas tendrá 3 años, cuando se pone frente a las puertas de acceso a la terraza y se abren y se cierran reacciónando al movimiento de su pequeño, pequeñísimo cuerpo, con un pelo rubio precioso, con unos ojos preciosos, con una lengua de trapo, como yo.
Me mira, me río y se ríe y sale corriendo, la he asustado, o me ha asustado ella a mí, con su inocencia, aún no estoy segura de lo que ha pasado....
Termino mi cometido en esta cafetería y regreso al exterior, donde ha dejado de llover, pero yo todavía estoy mojada.
El móvil suena y eres tu, no puedo soportarlo, por eso no te respondo a la llamada.
Estoy en Granada, en la Alhambra, sola y es mi momento, no pienso permitirte que me robes el jodido protagonismo que tanto, tantísimo necesitas.
Ayer también me llamaste, estaba en el autobus, y ya lo intentaste, pero no te dejé, menos mal.
No quiero verte, no quiero verte aquí, ésta es mi ciudad, ésta es mi decisión, éste es mi viaje a ninguna parte, pero es mi viaje, y no pienso enseñarte la Alhambra de la mano, porque no me da la real gana.
Prefiero cogerme una mano con la otra y pasear conmigo misma, prefiero pasar el tiempo de esta manera, sin esperar nada de nada, absolutamente.
Por los canales laterales del camino de bajada corre el agua con virulencia, me gusta cómo suena, me gusta que el único ruido que en este momento tengo en mi cabeza sea el del agua, purificadora, el del silencio, árabe, el del crujido de los árboles, despertándo porque es muy pronto.
Estiran las ramas como yo he estirado los brazos cuando he bajado la cuesta,rápido, porque me llevaban los pajarillos en volandas......
Todo va a ir bien, me lo han dejado claro mis amigos, mis amores, que no venían en el autobus, pero que han aparecido aquí de repente.
Todo va a ir bien, porque no hay mal que cien año dure, ni cuerpo que lo resista....
En el camino me he cruzado con muchos japoneses que iban al mismo sitio que yo, pero con diferentes motivos.
Ellos han venido desde lejos, muy lejos para ver las bellezas de la Alhambra, yo he llegado ya conociendo las bellezas de la Alhambra, y buscando estar lejos...
El Parador es bonito, hoy está algo triste, pero es bonito.
En recepcion me dicen que siga la flecha, que al final del pasillo, hay una escalera, que baje la escalera. Encontraré unas mesitas y esa es la cafetería, me hablan despacio. Creo que me han tomado por extranjera, hoy debo tener cara de venir de lejos.
Tan sólo desde Madrid, pero yo aún estoy mucho más lejos que Madrid,mucho, mucho,mucho.
Me emociona ver a la niña, que apenas tendrá 3 años, cuando se pone frente a las puertas de acceso a la terraza y se abren y se cierran reacciónando al movimiento de su pequeño, pequeñísimo cuerpo, con un pelo rubio precioso, con unos ojos preciosos, con una lengua de trapo, como yo.
Me mira, me río y se ríe y sale corriendo, la he asustado, o me ha asustado ella a mí, con su inocencia, aún no estoy segura de lo que ha pasado....
Termino mi cometido en esta cafetería y regreso al exterior, donde ha dejado de llover, pero yo todavía estoy mojada.
El móvil suena y eres tu, no puedo soportarlo, por eso no te respondo a la llamada.
Estoy en Granada, en la Alhambra, sola y es mi momento, no pienso permitirte que me robes el jodido protagonismo que tanto, tantísimo necesitas.
Ayer también me llamaste, estaba en el autobus, y ya lo intentaste, pero no te dejé, menos mal.
No quiero verte, no quiero verte aquí, ésta es mi ciudad, ésta es mi decisión, éste es mi viaje a ninguna parte, pero es mi viaje, y no pienso enseñarte la Alhambra de la mano, porque no me da la real gana.
Prefiero cogerme una mano con la otra y pasear conmigo misma, prefiero pasar el tiempo de esta manera, sin esperar nada de nada, absolutamente.
Por los canales laterales del camino de bajada corre el agua con virulencia, me gusta cómo suena, me gusta que el único ruido que en este momento tengo en mi cabeza sea el del agua, purificadora, el del silencio, árabe, el del crujido de los árboles, despertándo porque es muy pronto.
Estiran las ramas como yo he estirado los brazos cuando he bajado la cuesta,rápido, porque me llevaban los pajarillos en volandas......
Todo va a ir bien, me lo han dejado claro mis amigos, mis amores, que no venían en el autobus, pero que han aparecido aquí de repente.
Todo va a ir bien, porque no hay mal que cien año dure, ni cuerpo que lo resista....
Carretera de Andalucía
No se trata de un bar de carretera cualquiera, es el bar en el que para el autocar procedente de Madrid con destino Granada, donde conviven en la puerta una caseta de helados,una máquina de cafés,una cabina que no funciona y un cargador universal de móviles que funciona con una moneda de euro.
También es el bar de carretera donde me fumo un cigarro fino mirando “pal’ sur”.
Mientras contemplo a lo lejos, un lejos de tres horas, la Alhambra, de nuevo afloran las lágrimas sin entender ya muy bien por qué.
Veo mi reflejo en la ventana del autobús y soy guapa, estoy muy triste y me caen algunas gotas de lluvia por la frente, pero ya no me mojan, porque más no me puedo mojar.
Las gotitas que antes caían con gracia ahora caen con una virulencia hiriente, casi que te marcan de por vida como nos hemos marcado nosotros, el uno al otro, cada uno con su sello personal, de los que queman la piel y ya todo es para siempre aunque nos duela.
Miro a través del cristal de la tienda de regalos, de patatas, de periódicos, de pastas de té; una tienda de todo donde no compras nunca nada. Nunca menos hoy, que ella le ha comprado a él una piruleta muy grande, para ver si el enfado se va al carajo, como se va a ir su relación cuando ella se de cuenta, como me he dado cuenta yo, con sólo una mirada, de que se está acostando con su amiga.
Pero la vida es así, él le permite a ella que le de la piruleta a pesar de que sabe que esas concesiones lo único que hacen es alimentar más el monstruo cabrón que lleva dentro.
He subido de nuevo al autobús y un frío muy frío sube por la puerta trasera del autobús y me hiela los pies, pero de ahí no pasa porque el corazón ya lo traía helado de Madrid.
Cómo es posible que con la cantidad de agua que cae por los cristales me mire en ellos y pueda distinguir mis lágrimas de las gotas de lluvia, cómo es posible que el mundo y yo lloremos a la vez.
Está muy oscuro, pero que muy oscuro, porque mañana tiene que salir otra vez el sol y la noche es indispensable para el día.
Indispensable como esta tristeza mía, para la alegría de mañana, de pasado mañana, o del mes que viene, o la de ahora mismo que mientras escribo casi a oscuras se ha iluminado el móvil con un mensaje tuyo que me dice lo siento.
Lo que no sabes es que ahora ya, estoy a 400 kilómetros de distancia, y ahora ya, no voy a volver.
Carretera de Andalucía, en algún kilómetro de la distancia que ha quedado entre tu corazón y el mío. 25 de febrero, año 1.
También es el bar de carretera donde me fumo un cigarro fino mirando “pal’ sur”.
Mientras contemplo a lo lejos, un lejos de tres horas, la Alhambra, de nuevo afloran las lágrimas sin entender ya muy bien por qué.
Veo mi reflejo en la ventana del autobús y soy guapa, estoy muy triste y me caen algunas gotas de lluvia por la frente, pero ya no me mojan, porque más no me puedo mojar.
Las gotitas que antes caían con gracia ahora caen con una virulencia hiriente, casi que te marcan de por vida como nos hemos marcado nosotros, el uno al otro, cada uno con su sello personal, de los que queman la piel y ya todo es para siempre aunque nos duela.
Miro a través del cristal de la tienda de regalos, de patatas, de periódicos, de pastas de té; una tienda de todo donde no compras nunca nada. Nunca menos hoy, que ella le ha comprado a él una piruleta muy grande, para ver si el enfado se va al carajo, como se va a ir su relación cuando ella se de cuenta, como me he dado cuenta yo, con sólo una mirada, de que se está acostando con su amiga.
Pero la vida es así, él le permite a ella que le de la piruleta a pesar de que sabe que esas concesiones lo único que hacen es alimentar más el monstruo cabrón que lleva dentro.
He subido de nuevo al autobús y un frío muy frío sube por la puerta trasera del autobús y me hiela los pies, pero de ahí no pasa porque el corazón ya lo traía helado de Madrid.
Cómo es posible que con la cantidad de agua que cae por los cristales me mire en ellos y pueda distinguir mis lágrimas de las gotas de lluvia, cómo es posible que el mundo y yo lloremos a la vez.
Está muy oscuro, pero que muy oscuro, porque mañana tiene que salir otra vez el sol y la noche es indispensable para el día.
Indispensable como esta tristeza mía, para la alegría de mañana, de pasado mañana, o del mes que viene, o la de ahora mismo que mientras escribo casi a oscuras se ha iluminado el móvil con un mensaje tuyo que me dice lo siento.
Lo que no sabes es que ahora ya, estoy a 400 kilómetros de distancia, y ahora ya, no voy a volver.
Carretera de Andalucía, en algún kilómetro de la distancia que ha quedado entre tu corazón y el mío. 25 de febrero, año 1.
Preciosamente triste, tristemente preciosa
El hombre de la camiseta azul, con un eslogan de propaganda, me mira fijamente. Está sentado justo enfrente de mí, y por un segundo logra intimidarme.
Mientras, una chica que sé que es italiana porque la oigo hablar por el móvil me pregunta dónde está el baño y se va hacia el lado contrario.
Dos chicos y una chica se sientan en la mesa de al lado con tres enormes jarras de cerveza, para poder dormir en el viaje que se espera largo y tormentoso, eso dice ella…
Dos señores subidos en un andamio atornillan una estructura de madera al techo para la nueva sala de fumadores del restaurante de la esquina.
Un plato combinado vuela por lo aires y un viajero de la vida, sin rumbo, recoge dos salchichas del suelo, las sopla y se las lleva a la boca. Es lo único que comerá hoy en todo el día y él lo sabe y lo lleva con dignidad.
La que a mi me falta
Una bolsa de Burberry queda olvidada en la única silla de metal que hay libre en todo el comedor, y una chica grita me han robado y corre hacia el guardia de seguridad, antes de que la bolsa la recuerde, desde la silla, que no todos somos ladrones, todos no.
La máquina expendedora de billetesde autobus se traga uno de cincuenta euros y recibe una patada, después, un responsable de la empresa le abre las tripas y se lo quita, aún no es su hora de comer.
La francesa con acento andaluz pide un bocadillo de pollo sin tomate y recibe un sándwich de pavo con cebolla confitada, pero se lo come igual, porque hace tiempo que casi todo nos da igual.
Dos aros de plata enormes llevan a una niña hasta la cola del autobús, y una lágrima se le cae por la mejilla izquierda.
A mi se me caen todas las lágrimas por la derecha, pero eso no te lo voy a contar, de momento.
El ruido ensordecedor de la radial me recuerda que yo también estoy partida en dos mitades, pero son más frágiles, mucho más, que las que está a punto de tener el chico negro sin papeles pero con trabajo entre sus manos.
Rebeca Cepeda recoge las bandejas usadas de las mesas y limpia con un trapo rojo los restos de comida y corazones que quedan esparcidos.
Dos madres y un niño sueltan sus mochilas justo donde Tania Hurtado ha dejado un carro con la fregona con la que acaba de terminar su turno hasta mañana a las ocho, porque mañana, a pesar de todo, es viernes, y los viernes le toca abrir la tienda de bocadillos y refrescos a las 7.30. Así cobra 15 euros más al mes con los que recarga el móvil de una nueva compañía de telefoníal. El sueldo no le llega para pagar el alquiler de un piso de protección oficial en el Ensanche de Vallecas, la letra del coche y un contrato de teléfono.
Han subido la guardería de su hija 20 euros y ya no llega a nada.
Quizá mañana sea tarde y me cambien la vida en media hora, con la misma rapidez con la que ha desaparecido de mi vieja cartera con olor a abuela un billete de 20 euros al pagar una coca cola y un periódico.
El triangulo que me indica una red wifi activa cerca de mi me informa que la que estaba pirateando hasta hace dos minutos ha sido cerrada y que solo se abre de piernas si pagas, como todas…
El mensaje de texto que he enviado hace efecto y me devuelve otro que me llama preciosa y me dice que me llamará más tarde, si puede, que ahora está comiendo con su ex, que resulta que es el amor de su vida aunque se empeñe en negarlo.
Y recuerdo los pendientes empeñados que vi ayer en un escaparate de la Gran vía, y me imagino la sonrisa de la novia cuando su chico se los regaló hace más de cincuenta años, cuando a esa calle aún le faltaban más de cincuenta años también, para cumplir los cien y transformarse en la calle de los sueños y los fracasos.
Un bigote muy poblado se ha llenado de la nata de la leche que le han echado en el café que se ha quedado frío y que ya no se va a tomar.
El ticket de pago informa que un sándwich de queso con nuez cuesta 1 euro con veinte, nada que ver con la primera vez que pague uno, hace doce años, a 100 pesetas.
¿Cuánto tiempo llevará dentro del frasco de Granini el zumo de naranja de la chica que lee la revista Glamour como si fuera una declaración de amor?
En media hora sale el autobús que me llevará a un nuevo cambio de rumbo en mi vida y el cielo de Madrid ayer se volvió más gris aún y aún no ha dejado de llorar amargamente, como hice yo ayer al salir del restaurante moruno donde no cene.
Sigo buscando una razón por la que el chico de la camiseta azul me mira fijamente, y resulta, que la novia que desde ayer ya no lo es se parece a mí, y el dice que es preciosamente triste...
Le ayudo con las maleta, porque yo no llevo ningún peso encima y el los lleva todos por mí.
Estación Sur de Autobuses.
Madrid, 25 de Febrero de 2010.
Mientras, una chica que sé que es italiana porque la oigo hablar por el móvil me pregunta dónde está el baño y se va hacia el lado contrario.
Dos chicos y una chica se sientan en la mesa de al lado con tres enormes jarras de cerveza, para poder dormir en el viaje que se espera largo y tormentoso, eso dice ella…
Dos señores subidos en un andamio atornillan una estructura de madera al techo para la nueva sala de fumadores del restaurante de la esquina.
Un plato combinado vuela por lo aires y un viajero de la vida, sin rumbo, recoge dos salchichas del suelo, las sopla y se las lleva a la boca. Es lo único que comerá hoy en todo el día y él lo sabe y lo lleva con dignidad.
La que a mi me falta
Una bolsa de Burberry queda olvidada en la única silla de metal que hay libre en todo el comedor, y una chica grita me han robado y corre hacia el guardia de seguridad, antes de que la bolsa la recuerde, desde la silla, que no todos somos ladrones, todos no.
La máquina expendedora de billetesde autobus se traga uno de cincuenta euros y recibe una patada, después, un responsable de la empresa le abre las tripas y se lo quita, aún no es su hora de comer.
La francesa con acento andaluz pide un bocadillo de pollo sin tomate y recibe un sándwich de pavo con cebolla confitada, pero se lo come igual, porque hace tiempo que casi todo nos da igual.
Dos aros de plata enormes llevan a una niña hasta la cola del autobús, y una lágrima se le cae por la mejilla izquierda.
A mi se me caen todas las lágrimas por la derecha, pero eso no te lo voy a contar, de momento.
El ruido ensordecedor de la radial me recuerda que yo también estoy partida en dos mitades, pero son más frágiles, mucho más, que las que está a punto de tener el chico negro sin papeles pero con trabajo entre sus manos.
Rebeca Cepeda recoge las bandejas usadas de las mesas y limpia con un trapo rojo los restos de comida y corazones que quedan esparcidos.
Dos madres y un niño sueltan sus mochilas justo donde Tania Hurtado ha dejado un carro con la fregona con la que acaba de terminar su turno hasta mañana a las ocho, porque mañana, a pesar de todo, es viernes, y los viernes le toca abrir la tienda de bocadillos y refrescos a las 7.30. Así cobra 15 euros más al mes con los que recarga el móvil de una nueva compañía de telefoníal. El sueldo no le llega para pagar el alquiler de un piso de protección oficial en el Ensanche de Vallecas, la letra del coche y un contrato de teléfono.
Han subido la guardería de su hija 20 euros y ya no llega a nada.
Quizá mañana sea tarde y me cambien la vida en media hora, con la misma rapidez con la que ha desaparecido de mi vieja cartera con olor a abuela un billete de 20 euros al pagar una coca cola y un periódico.
El triangulo que me indica una red wifi activa cerca de mi me informa que la que estaba pirateando hasta hace dos minutos ha sido cerrada y que solo se abre de piernas si pagas, como todas…
El mensaje de texto que he enviado hace efecto y me devuelve otro que me llama preciosa y me dice que me llamará más tarde, si puede, que ahora está comiendo con su ex, que resulta que es el amor de su vida aunque se empeñe en negarlo.
Y recuerdo los pendientes empeñados que vi ayer en un escaparate de la Gran vía, y me imagino la sonrisa de la novia cuando su chico se los regaló hace más de cincuenta años, cuando a esa calle aún le faltaban más de cincuenta años también, para cumplir los cien y transformarse en la calle de los sueños y los fracasos.
Un bigote muy poblado se ha llenado de la nata de la leche que le han echado en el café que se ha quedado frío y que ya no se va a tomar.
El ticket de pago informa que un sándwich de queso con nuez cuesta 1 euro con veinte, nada que ver con la primera vez que pague uno, hace doce años, a 100 pesetas.
¿Cuánto tiempo llevará dentro del frasco de Granini el zumo de naranja de la chica que lee la revista Glamour como si fuera una declaración de amor?
En media hora sale el autobús que me llevará a un nuevo cambio de rumbo en mi vida y el cielo de Madrid ayer se volvió más gris aún y aún no ha dejado de llorar amargamente, como hice yo ayer al salir del restaurante moruno donde no cene.
Sigo buscando una razón por la que el chico de la camiseta azul me mira fijamente, y resulta, que la novia que desde ayer ya no lo es se parece a mí, y el dice que es preciosamente triste...
Le ayudo con las maleta, porque yo no llevo ningún peso encima y el los lleva todos por mí.
Estación Sur de Autobuses.
Madrid, 25 de Febrero de 2010.
miércoles, 24 de febrero de 2010
MENUDA VIDA MÍA
Quiero expulsar de mí todos los demonios
Por eso me he alejado de ti, mi vida.
Me enfrentaste a mi cuerpo y a mi alma
Y te detesto desde entonces cuando veo tu reflejo
En el espejo del armario
Donde guardo los disfraces que me pongo
Cada día cada hora cada instante
Para que me veas mas guapa cada vez
Para saberme mas destruida cada día
Pero todo tiene su tiempo
Y bajo el cielo tiene su hora
Y la tuya está cada vez más cerca
así que mira bien por dónde pisas
que el mundo esta lleno de arenas movedizas,
y tu no las sabes distinguir
como yo no sabía distinguirlas
si esto es la vida sin ti
ralentizado el tiempo
a la enésima potencia
no puedo seguir diciéndote
nada
y seguir sintiendo todo
cada día cada hora cada instante
hinchada ya de la vulgar medicina
he pedido a mi cuerpo de rodillas
que decida si quiere morir o vivir
y ha decidido
entonces los pulmones se han abierto
mi alma se ha mirado en el espejo
y no se ha disfrazado por primera vez
en mucho tiempo y entonces
entonces el infierno se ha vuelto un paraíso
pero ahora no se por donde regresar,
ni siquiera se si quiero hacerlo
por miedo a encontrar de frente
todos los demonios
por miedo a encontrarme frente a ti, mi vida
y ahora ésta lucha entre mi cuerpo y mi alma
se ha entristecido desde que no te ve
y también –cómo no-
desde que no te siente dentro de la herida
si es que esto sin ti
es la vida no me gusta
lo que veo
porque puedo decidir no tener
este olor en mi cama japonesa
porque no tengo ya
ni dinero para el somier
ni hucha donde guardar
las monedas que como si fuera una puta
me dejaste encima de la mesa
el día de la despedida.
Pues te joderá saber que siempre
He sido puta porque puedo serlo
De muchas maneras
Y tengo la sensación de estar muerta en vida
Cuando miro la terraza de este sepulcro de placer
En el que vivo desde hace 40 días y 40 noches
Que es el tiempo que el calendario dice que llevo aquí
Metida en esta tumba bella y silenciosa
Regada con ginebra los viernes por la noche y con
Vino blanco el lunes y el domingo
Cuando le doy a la ginebra
El día de preceptivo descanso
A cambio de que me traiga a Morfeo en
Bandeja de Planta cada día
Que oiga mi silbido en la esquina de la calle
De enfrente donde espero que llegues
Algún día por sorpresa
Como he llegado yo a esta habitación
Que me muestra en el espejo
Del armario que no todas las cárceles
Tienen rejas en las ventanas
Que algunas solo tienen mosquiteras
Y aun no he decidido que hacer
Con esta menuda vida mía
Que noche tras noche sigue
Refugiándose como una puta en esa esquina
Que noche tras noche sigue sin saber
Cuanto quiere cobrar por un servicio
Por eso me he alejado de ti, mi vida.
Me enfrentaste a mi cuerpo y a mi alma
Y te detesto desde entonces cuando veo tu reflejo
En el espejo del armario
Donde guardo los disfraces que me pongo
Cada día cada hora cada instante
Para que me veas mas guapa cada vez
Para saberme mas destruida cada día
Pero todo tiene su tiempo
Y bajo el cielo tiene su hora
Y la tuya está cada vez más cerca
así que mira bien por dónde pisas
que el mundo esta lleno de arenas movedizas,
y tu no las sabes distinguir
como yo no sabía distinguirlas
si esto es la vida sin ti
ralentizado el tiempo
a la enésima potencia
no puedo seguir diciéndote
nada
y seguir sintiendo todo
cada día cada hora cada instante
hinchada ya de la vulgar medicina
he pedido a mi cuerpo de rodillas
que decida si quiere morir o vivir
y ha decidido
entonces los pulmones se han abierto
mi alma se ha mirado en el espejo
y no se ha disfrazado por primera vez
en mucho tiempo y entonces
entonces el infierno se ha vuelto un paraíso
pero ahora no se por donde regresar,
ni siquiera se si quiero hacerlo
por miedo a encontrar de frente
todos los demonios
por miedo a encontrarme frente a ti, mi vida
y ahora ésta lucha entre mi cuerpo y mi alma
se ha entristecido desde que no te ve
y también –cómo no-
desde que no te siente dentro de la herida
si es que esto sin ti
es la vida no me gusta
lo que veo
porque puedo decidir no tener
este olor en mi cama japonesa
porque no tengo ya
ni dinero para el somier
ni hucha donde guardar
las monedas que como si fuera una puta
me dejaste encima de la mesa
el día de la despedida.
Pues te joderá saber que siempre
He sido puta porque puedo serlo
De muchas maneras
Y tengo la sensación de estar muerta en vida
Cuando miro la terraza de este sepulcro de placer
En el que vivo desde hace 40 días y 40 noches
Que es el tiempo que el calendario dice que llevo aquí
Metida en esta tumba bella y silenciosa
Regada con ginebra los viernes por la noche y con
Vino blanco el lunes y el domingo
Cuando le doy a la ginebra
El día de preceptivo descanso
A cambio de que me traiga a Morfeo en
Bandeja de Planta cada día
Que oiga mi silbido en la esquina de la calle
De enfrente donde espero que llegues
Algún día por sorpresa
Como he llegado yo a esta habitación
Que me muestra en el espejo
Del armario que no todas las cárceles
Tienen rejas en las ventanas
Que algunas solo tienen mosquiteras
Y aun no he decidido que hacer
Con esta menuda vida mía
Que noche tras noche sigue
Refugiándose como una puta en esa esquina
Que noche tras noche sigue sin saber
Cuanto quiere cobrar por un servicio
jueves, 18 de febrero de 2010
día de perros por la Gran Vía
Vamos buscando leones por la selva
Y están detrás de nosotros.
Tontos.
Nos pisan los talones y sin embargo,
Son también capaces de explotarnos
Las ampollas del dedo pequeño
Del pié izquierdo.
Y duele
Saber que te huelo en cada esquina
Que me tiro a ti como a un colchón viejo
Lleno de pulgas de otros perros que, como yo
Buscaron también seguir tu rastro en vida
Hasta que se dieron cuenta
De que estaban muertos.
Suicidio consentido.
Asesinato consensuado.
La culpa de todo la tiene
Esta hiel que vomito
Que si supiera el frío que hace fuera
Preferiría seguir doliendo para
Hacerme saber que existes
Y
A tu nombre le sobra una letra
Para tener las mismas que la palabra
Amor
Y
Al mío siempre le faltan para llegar
A tener las mismas que deseo.
Y están detrás de nosotros.
Tontos.
Nos pisan los talones y sin embargo,
Son también capaces de explotarnos
Las ampollas del dedo pequeño
Del pié izquierdo.
Y duele
Saber que te huelo en cada esquina
Que me tiro a ti como a un colchón viejo
Lleno de pulgas de otros perros que, como yo
Buscaron también seguir tu rastro en vida
Hasta que se dieron cuenta
De que estaban muertos.
Suicidio consentido.
Asesinato consensuado.
La culpa de todo la tiene
Esta hiel que vomito
Que si supiera el frío que hace fuera
Preferiría seguir doliendo para
Hacerme saber que existes
Y
A tu nombre le sobra una letra
Para tener las mismas que la palabra
Amor
Y
Al mío siempre le faltan para llegar
A tener las mismas que deseo.
miércoles, 6 de enero de 2010
naturaleza humana
silencio
las palabras para despedirme de ti
no salen a no ser
que haya silencio
ellas eligen salir o no
como tu has elegido.
a mi nadie me elige
o me quiere o no,
y no era yo a quien querías...
silencio
me estoy despidiendo de ti
porque prefieren no salir
no quieren cruzar los límites
que nunca pusimos
porque ninguno de los dos
quiso,
porque ninguno de los dos pudo
porque no era yo quien tenía
que ponerlos.
has cruzado ya tantos
no solo conmigo que a veces
solo a veces creo
que ni tu sabes dónde están
y lo mejor o lo peor
segun se mire
es que no sera ni la primera
ni la ultima que los perdemos
por algun lugar del camino elegido
y mira que me avisaron
pero no
tuve que probar el veneno en la espada
justo cuando ya habias empezado
a cortar la yugular
y a aun así te amo
con sabor a sangre y espinas
de una rosa de papel
que se marchita
a vino tinto y queso azul
y platano
que come el mono continuamente
para saciar su apetito natural
y aun así te amo como nunca
porque nunca podre amarte.
silencio
unas tímidas palabras
salen de mi boca
si algo va mal
puedes venir a buscarme..
las palabras para despedirme de ti
no salen a no ser
que haya silencio
ellas eligen salir o no
como tu has elegido.
a mi nadie me elige
o me quiere o no,
y no era yo a quien querías...
silencio
me estoy despidiendo de ti
porque prefieren no salir
no quieren cruzar los límites
que nunca pusimos
porque ninguno de los dos
quiso,
porque ninguno de los dos pudo
porque no era yo quien tenía
que ponerlos.
has cruzado ya tantos
no solo conmigo que a veces
solo a veces creo
que ni tu sabes dónde están
y lo mejor o lo peor
segun se mire
es que no sera ni la primera
ni la ultima que los perdemos
por algun lugar del camino elegido
y mira que me avisaron
pero no
tuve que probar el veneno en la espada
justo cuando ya habias empezado
a cortar la yugular
y a aun así te amo
con sabor a sangre y espinas
de una rosa de papel
que se marchita
a vino tinto y queso azul
y platano
que come el mono continuamente
para saciar su apetito natural
y aun así te amo como nunca
porque nunca podre amarte.
silencio
unas tímidas palabras
salen de mi boca
si algo va mal
puedes venir a buscarme..
HABITACIÓN DE HOTEL
Si solo fuera
cerrar los ojos
Y verte una vez más
Ya podría morir tranquilo
Si solo fuera
acercarme a ti
Y pedirte bajito que me acojas en tu regazo
Y tu me dijeras que sí
Si solo fuera
beber tu agua y
De repente tener curadas mi heridas
Me iría contigo
ahora mismo
A pesar de la distancia
Pero no
Cierro los ojos para que dejen de fluir
Las lagrimas que me produce
Saberte lejos
Y sí
he perdido la voz de lo bajito
Que te he pedido una caricia
He bebido
tu agua
Y de repente he sentido la adicción
Que la droga provoca
en los cuerpos sencillos
En las almas complicadas
He medido
la distancia que
No dudo en recorrer cada día
Cogido de tu mano
Y cada día es mayor
Y cada día me cuesta mas seguir andando
Eres el mar
de todas mis aguas
La sal que cierra mis heridas
Eres el Mediterráneo que ha partido
Mi vida en dos mitades.
Eres lo más parecido al cielo
Que he encontrado
Y sin embargo muero por el fuego
Del infierno para estar contigo
En esa habitación de hotel
Que por un segundo
Había reservado…
cerrar los ojos
Y verte una vez más
Ya podría morir tranquilo
Si solo fuera
acercarme a ti
Y pedirte bajito que me acojas en tu regazo
Y tu me dijeras que sí
Si solo fuera
beber tu agua y
De repente tener curadas mi heridas
Me iría contigo
ahora mismo
A pesar de la distancia
Pero no
Cierro los ojos para que dejen de fluir
Las lagrimas que me produce
Saberte lejos
Y sí
he perdido la voz de lo bajito
Que te he pedido una caricia
He bebido
tu agua
Y de repente he sentido la adicción
Que la droga provoca
en los cuerpos sencillos
En las almas complicadas
He medido
la distancia que
No dudo en recorrer cada día
Cogido de tu mano
Y cada día es mayor
Y cada día me cuesta mas seguir andando
Eres el mar
de todas mis aguas
La sal que cierra mis heridas
Eres el Mediterráneo que ha partido
Mi vida en dos mitades.
Eres lo más parecido al cielo
Que he encontrado
Y sin embargo muero por el fuego
Del infierno para estar contigo
En esa habitación de hotel
Que por un segundo
Había reservado…
martes, 1 de diciembre de 2009
stendhal
Locura es que tu y yo
nos hayamos encontrado
en esta casa de locos
donde a casi nadie le importa
lo que te importa
lo que a mi tambien me importa.
y necesitas la belleza en tu vida
como las gotas de lluvia caer
cuando las nubes no pueden mas
con ellas
y necesito la belleza en la vida
como las nubes necesitan
volver a tener gotas dentro de ellas
locura es que mi alma
no pueda digerir todo lo que le das
porque no tiene manual de instrucciones
ya que siempre los deja
en lugar distinto
locura es no saber si es
domingo o martes o jueves
porque he estado tanto tiempo contigo
en la otra vida
que ahora nuestro tiempo se mide por palabras
no por dias
las palabras tambien pueden sanar
y mientras, me enseñas a mirar la vida
nos hayamos encontrado
en esta casa de locos
donde a casi nadie le importa
lo que te importa
lo que a mi tambien me importa.
y necesitas la belleza en tu vida
como las gotas de lluvia caer
cuando las nubes no pueden mas
con ellas
y necesito la belleza en la vida
como las nubes necesitan
volver a tener gotas dentro de ellas
locura es que mi alma
no pueda digerir todo lo que le das
porque no tiene manual de instrucciones
ya que siempre los deja
en lugar distinto
locura es no saber si es
domingo o martes o jueves
porque he estado tanto tiempo contigo
en la otra vida
que ahora nuestro tiempo se mide por palabras
no por dias
las palabras tambien pueden sanar
y mientras, me enseñas a mirar la vida
miércoles, 25 de noviembre de 2009
me comes, me comes despacito
me muero por comerte
por comerte
y darte ese placer que buscas
cada vez que tocas mi boca
que la tocas
y siento como me comes
devolviendome
tan solo una mínima parte
del placer
del placer
del amor que te profeso
por comerte
y darte ese placer que buscas
cada vez que tocas mi boca
que la tocas
y siento como me comes
devolviendome
tan solo una mínima parte
del placer
del placer
del amor que te profeso
huelo
esta noche
mientras me quedaba dormida
me he desvelado
con el olor de tu dedo
a sexo y mandarina....
mientras me quedaba dormida
me he desvelado
con el olor de tu dedo
a sexo y mandarina....
jueves, 12 de noviembre de 2009
CUANTAS VIDAS, CUANTOS MAESTROS
amo a mis amigos
por encima de todos los dias las horas
los minutos que pasamos juntos
amor a la gente que me hace sentir bien,
a los que son justos conmigo y con ellos mismos
a los que son justos tambien con los demás
a los que conocen el dolor peor no por ello van haciendo daño
a los que van haciendo daños, sin saber que provocan dolor.
a los que son sinceros con lo que sienten, a los que se asustan cuando no saben lo que sienten, a los que no tienen miedo de ser sinceros conmigo, porque yo soy sincera con ellos....
amo a todos los que me amais, a pesar de ser como soy y de que odio y amo con la misma intensidad.
os amo, Gracias.
por encima de todos los dias las horas
los minutos que pasamos juntos
amor a la gente que me hace sentir bien,
a los que son justos conmigo y con ellos mismos
a los que son justos tambien con los demás
a los que conocen el dolor peor no por ello van haciendo daño
a los que van haciendo daños, sin saber que provocan dolor.
a los que son sinceros con lo que sienten, a los que se asustan cuando no saben lo que sienten, a los que no tienen miedo de ser sinceros conmigo, porque yo soy sincera con ellos....
amo a todos los que me amais, a pesar de ser como soy y de que odio y amo con la misma intensidad.
os amo, Gracias.
lunes, 9 de noviembre de 2009
MANDAMIENTO DE LA LEY DE DIOS
No fumarás
Ahora que yo respiro
Y me echarás el humo
De tu boca a la mía
Ahora que me muero
Por no habértelo pedido antes
Ahora que me he pasado del rubio
Al pelirrojo…
Ahora que yo respiro
Y me echarás el humo
De tu boca a la mía
Ahora que me muero
Por no habértelo pedido antes
Ahora que me he pasado del rubio
Al pelirrojo…
TODO MENTIRA
O lo aceptamos todo
O es que todo es mentira,
Porque desde el otro lado
Las cosas son siempre lo que parecen
Exactamente nada.
Igual que nada puedo hacer
Cuando me hablas del destiempo
A mí
Ahora que tengo
Todo el tiempo del mundo
Precisamente, ahora
O es que todo es mentira,
Porque desde el otro lado
Las cosas son siempre lo que parecen
Exactamente nada.
Igual que nada puedo hacer
Cuando me hablas del destiempo
A mí
Ahora que tengo
Todo el tiempo del mundo
Precisamente, ahora
ILUSA
Todos somos gente que huye
Lo que no sabía es que huiría de ti
Porque jamás pensé que te encontraría
Aunque no haya sido a destiempo,
O sí.
Lo que no sabía es que huiría de ti
Porque jamás pensé que te encontraría
Aunque no haya sido a destiempo,
O sí.
HABITACIÓN DE HOTEL
Si solo fuera
cerrar los ojos
Y verte una vez más
Ya podría morir tranquilo
Si solo fuera
acercarme a ti
Y pedirte bajito que me acojas en tu regazo
Y tu me dijeras que sí
Si solo fuera
beber tu agua y
De repente tener curadas mi heridas
Me iría contigo
ahora mismo
A pesar de la distancia
Pero no
Cierro los ojos para que dejen de fluir
Las lagrimas que me produce
Saberte lejos
Y sí
he perdido la voz de lo bajito
Que te he pedido una caricia
He bebido
tu agua
Y de repente he sentido la adicción
Que la droga provoca
en los cuerpos sencillos
En las almas complicadas
He medido
la distancia que
No dudo en recorrer cada día
Cogido de tu mano
Y cada día es mayor
Y cada día me cuesta mas seguir andando
Eres el mar
de todas mis aguas
La sal que cierra mis heridas
Eres el Mediterráneo que ha partido
Mi vida en dos mitades.
Eres lo más parecido al cielo
Que he encontrado
Y sin embargo muero por el fuego
Del infierno para estar contigo
En esa habitación de hotel
Que por un segundo
Había reservado…
cerrar los ojos
Y verte una vez más
Ya podría morir tranquilo
Si solo fuera
acercarme a ti
Y pedirte bajito que me acojas en tu regazo
Y tu me dijeras que sí
Si solo fuera
beber tu agua y
De repente tener curadas mi heridas
Me iría contigo
ahora mismo
A pesar de la distancia
Pero no
Cierro los ojos para que dejen de fluir
Las lagrimas que me produce
Saberte lejos
Y sí
he perdido la voz de lo bajito
Que te he pedido una caricia
He bebido
tu agua
Y de repente he sentido la adicción
Que la droga provoca
en los cuerpos sencillos
En las almas complicadas
He medido
la distancia que
No dudo en recorrer cada día
Cogido de tu mano
Y cada día es mayor
Y cada día me cuesta mas seguir andando
Eres el mar
de todas mis aguas
La sal que cierra mis heridas
Eres el Mediterráneo que ha partido
Mi vida en dos mitades.
Eres lo más parecido al cielo
Que he encontrado
Y sin embargo muero por el fuego
Del infierno para estar contigo
En esa habitación de hotel
Que por un segundo
Había reservado…
miércoles, 14 de octubre de 2009
3 EN 1
1.Te echo de menos
Y hago zapping en la tele
Por si apareces tu
De repente
2.Se que estas en la ciudad
Y que estas siendo feliz
Aunque no escuches que te quieren
De la manera que a ti te gustaría.
3.Me mandas un mensaje
Porque has perdido el móvil
Y no quieres perderme a mí también.
1.Tengo tu libro entre mis manos
Y lloro como la primera vez que lo leí,
Ayer.
2.Me has dado la llave de tu vida
Y un gracias escrito a fuego en mi corazón.
Me has dejado sin habla al hablarme del deseo
Ese deseo que es el mio igual que el tuyo si saberlo
3.Siempre me has dicho que mire adelante
Y ya lo hago,
Porque se que estas detrás
Por si me caigo
Por si me tiro
Por si no distingo el camino, como hoy.
Esto es un amor de tres en uno, porque mi vida se llena
Cuando os tengo a mi lado,
Cuando me marcho del vuestro,
Cuando noto que os busco en la agenda del teléfono
Para ver que es cierto que existís.
Y hago zapping en la tele
Por si apareces tu
De repente
2.Se que estas en la ciudad
Y que estas siendo feliz
Aunque no escuches que te quieren
De la manera que a ti te gustaría.
3.Me mandas un mensaje
Porque has perdido el móvil
Y no quieres perderme a mí también.
1.Tengo tu libro entre mis manos
Y lloro como la primera vez que lo leí,
Ayer.
2.Me has dado la llave de tu vida
Y un gracias escrito a fuego en mi corazón.
Me has dejado sin habla al hablarme del deseo
Ese deseo que es el mio igual que el tuyo si saberlo
3.Siempre me has dicho que mire adelante
Y ya lo hago,
Porque se que estas detrás
Por si me caigo
Por si me tiro
Por si no distingo el camino, como hoy.
Esto es un amor de tres en uno, porque mi vida se llena
Cuando os tengo a mi lado,
Cuando me marcho del vuestro,
Cuando noto que os busco en la agenda del teléfono
Para ver que es cierto que existís.
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