Es martes, lo sé,
me lo has dejado claro
al follarme esta mañana.
He guardado tu olor
en frasco pequeño,
hasta el martes que viene
no volverás a mi cama,
me lo has dejado claro.
Depués,he venido al bar de siempre
el que tira poemas como te tiras
tú a la vecina del 2º izquierda,
los martes.
He contado exáctamente 65 botellas
las que no he abierto hoy.
Lo he superado, por fin.
12 meses y 65 días después
me quiero tanto como
para hacer un 69 contigo
y la botella de ginebra.
Eres mi ángel, soy tu demonio.
Por eso has llorado hoy.
Por eso, si quieres
te pido un Sex on the beach
y te quiero con locura
Si quieres,
te quiero.
miércoles, 28 de septiembre de 2011
martes, 27 de septiembre de 2011
Martes
" Pero después de todo, no sabemos
si las cosas no son mejor así,
escasas a propósito... Quizá,
quizá tienen razón los días laborables.
Tú y yo en este lugar, en esta zona
de luz apenas, entre la oficina
y la noche que viene, no sabemos.
O quizá, simplemente, estamos fatigados.".
Lunes. Jaime Gil de Biedma.
Martes.
a los que huimos.
Me dicen de repente
que no todos los humanos son iguales
que los hay que lloran por las esquinas
cuando ven una flor roja.
Tiene que ser roja.
Tus lágrimas de acero
llenas de perdones mal curados
me hacen saber lo mucho
que necesitas que te quieran
hoy,
Y que a veces se te olvida,
ayer,
y qué tú eso ya lo sabes,
mañana.
Y también a veces,
tú haces el silencio
y yo
me quedo sin voz.
Pero es tan fácil el olvido
cuando éste vive pensando en una huida...
¿Sabes?, voy a dejar de fumar a tu salud
a tu presencia, a tu sonrisa.
Sólo a tu pregunta.
Una de tantas que me hielan el alma
casi tanto como cuando te veo llorar
en las esquinas de flores rojas,
por qué tienen que ser rojas,
o detrás de una mesa de despacho
porque ese día olvidaste mirar las dos caras
del espejo.
Porque dos días a la semana
lo olvidas.
A veces, tengo por ti,
de lunes a domingo,
un amor de esos de locura
sin saber por qué, porque
desde el primer día,
soltaste una lágrima ante mí
que limpió toda la tristeza que traía
mi alma sucia de cada hora
de cada día.
Y sin embargo recordé
que el hecho de estar vivo
exige llanto,
y palabras,
aún no dichas.
Pensadas.
Huidizas
Amadas.
si las cosas no son mejor así,
escasas a propósito... Quizá,
quizá tienen razón los días laborables.
Tú y yo en este lugar, en esta zona
de luz apenas, entre la oficina
y la noche que viene, no sabemos.
O quizá, simplemente, estamos fatigados.".
Lunes. Jaime Gil de Biedma.
Martes.
a los que huimos.
Me dicen de repente
que no todos los humanos son iguales
que los hay que lloran por las esquinas
cuando ven una flor roja.
Tiene que ser roja.
Tus lágrimas de acero
llenas de perdones mal curados
me hacen saber lo mucho
que necesitas que te quieran
hoy,
Y que a veces se te olvida,
ayer,
y qué tú eso ya lo sabes,
mañana.
Y también a veces,
tú haces el silencio
y yo
me quedo sin voz.
Pero es tan fácil el olvido
cuando éste vive pensando en una huida...
¿Sabes?, voy a dejar de fumar a tu salud
a tu presencia, a tu sonrisa.
Sólo a tu pregunta.
Una de tantas que me hielan el alma
casi tanto como cuando te veo llorar
en las esquinas de flores rojas,
por qué tienen que ser rojas,
o detrás de una mesa de despacho
porque ese día olvidaste mirar las dos caras
del espejo.
Porque dos días a la semana
lo olvidas.
A veces, tengo por ti,
de lunes a domingo,
un amor de esos de locura
sin saber por qué, porque
desde el primer día,
soltaste una lágrima ante mí
que limpió toda la tristeza que traía
mi alma sucia de cada hora
de cada día.
Y sin embargo recordé
que el hecho de estar vivo
exige llanto,
y palabras,
aún no dichas.
Pensadas.
Huidizas
Amadas.
viernes, 16 de septiembre de 2011
Fragmentos: Septiembre
No está siendo un mes
de amor
más bien de sudores fríos
y coitos no terminados.
Es como si me hubieran cortado
con traición un miembro de mi cuerpo
que apenas duele.
Y aunque la sangre no te llega
la veo fluir y la huelo
con tantas ganas como me olias tú
gamberro,
cuando me ponía unas gotas de
Jean Paul Gaultier
solo para hacerte sudar frío
como yo ahora.
No me ha gustado nada
cómo has mostrado tu poder
calculador,
porque has llenado mi alma
de acontecimientos, reveses
contrariedades
y ha sido el azar
quien ha intrigado contra mi
y me ha dado la última oportunidad
de escribir un poema de amor
en la ciudad que ya no me ama.
No me mires así
como si esto fuera para siempre
he encontrado cerca de la catedral
una tienda donde nos venden el perfume
con un porcentaje alto de descuento
y lo he comprado.
Quiero guardar tu olor
y conservarlo en mi corazón
como he conservado mi deseo
todo este tiempo
con la única intención de abismarme
en esta herida de felicidad
que me llevo en la maleta.
Ven, deja que vea esa herida
yo te la curo
no te la toques,
y cuando vuelva
la cicatriz será tan pequeña
que apenas notaremos que he estado ausente
y volveré a la calma tierna de tus brazos
con ese afán prorrogrado en el tiempo
en el que las huidas, solo son
con un billete abierto de regreso.
de amor
más bien de sudores fríos
y coitos no terminados.
Es como si me hubieran cortado
con traición un miembro de mi cuerpo
que apenas duele.
Y aunque la sangre no te llega
la veo fluir y la huelo
con tantas ganas como me olias tú
gamberro,
cuando me ponía unas gotas de
Jean Paul Gaultier
solo para hacerte sudar frío
como yo ahora.
No me ha gustado nada
cómo has mostrado tu poder
calculador,
porque has llenado mi alma
de acontecimientos, reveses
contrariedades
y ha sido el azar
quien ha intrigado contra mi
y me ha dado la última oportunidad
de escribir un poema de amor
en la ciudad que ya no me ama.
No me mires así
como si esto fuera para siempre
he encontrado cerca de la catedral
una tienda donde nos venden el perfume
con un porcentaje alto de descuento
y lo he comprado.
Quiero guardar tu olor
y conservarlo en mi corazón
como he conservado mi deseo
todo este tiempo
con la única intención de abismarme
en esta herida de felicidad
que me llevo en la maleta.
Ven, deja que vea esa herida
yo te la curo
no te la toques,
y cuando vuelva
la cicatriz será tan pequeña
que apenas notaremos que he estado ausente
y volveré a la calma tierna de tus brazos
con ese afán prorrogrado en el tiempo
en el que las huidas, solo son
con un billete abierto de regreso.
lunes, 12 de septiembre de 2011
El arte como artificio
Alma felice che sovente torni…
Petrarca, Soneto XIV
Ay!
Y otra vez
¡Ay!
Voy a desautomatizar
lo que siento por ti,
y de alguna manera
el artificio en el que
se ha transformado mi amor
se convertirá en
la historia
jamás contada
en un libro ilustrado.
Y comeremos perdices
mientras tú
te sigues tirando al carnicero.
Petrarca, Soneto XIV
Ay!
Y otra vez
¡Ay!
Voy a desautomatizar
lo que siento por ti,
y de alguna manera
el artificio en el que
se ha transformado mi amor
se convertirá en
la historia
jamás contada
en un libro ilustrado.
Y comeremos perdices
mientras tú
te sigues tirando al carnicero.
viernes, 9 de septiembre de 2011
Departamento: ventana
"Alimentando
Un espacio
Que se cierra."
C.Bukowski
Me ha pasado lo mismo que a ti
oteando
he encontrado mi lugar
entre apenas unos matorrales
al lado del dolor rumiante
del motor de un coche
entre sol y sol
chirona.
Me ha pasado lo mismo que a ti
un picor repentino
en el alma
me ha despertado de la siesta
pero la fuerza de mi boca
no es la fuerza de tu boca
y cuándo me he dado cuenta
cuando he querido gritar tu nombre
desconocido
para que no te atropellaran
cuando el dolor de mis piernas
era tal
que el color rojo de mi camisa
también lo era
y he recordado el tiempo
tanto de golpe
que he pasado hoy aquí
esperando.
Hemos debido cruzarnos
por el camino
Me ha pasado lo mismo que a ti
pero tú eres un perro callejero
y sabes esquivar
yo
también soy algo perra
pero de las que se lanzan
contra el coche.
Un espacio
Que se cierra."
C.Bukowski
Me ha pasado lo mismo que a ti
oteando
he encontrado mi lugar
entre apenas unos matorrales
al lado del dolor rumiante
del motor de un coche
entre sol y sol
chirona.
Me ha pasado lo mismo que a ti
un picor repentino
en el alma
me ha despertado de la siesta
pero la fuerza de mi boca
no es la fuerza de tu boca
y cuándo me he dado cuenta
cuando he querido gritar tu nombre
desconocido
para que no te atropellaran
cuando el dolor de mis piernas
era tal
que el color rojo de mi camisa
también lo era
y he recordado el tiempo
tanto de golpe
que he pasado hoy aquí
esperando.
Hemos debido cruzarnos
por el camino
Me ha pasado lo mismo que a ti
pero tú eres un perro callejero
y sabes esquivar
yo
también soy algo perra
pero de las que se lanzan
contra el coche.
jueves, 1 de septiembre de 2011
Aloe vera
Ya está
lo peor de las decisiones tomadas
es el lugar en el que se ha firmado
la sentencia.
Cuando los amigos te recuerdan
los presentes a punto de caramelo
que no son los futuros que tú piensas
sino los que sientes.
No hace falta tenerte siempre
en postal pegada a la pared,
las cosas extraordinarias tienen vida propia
y tú te escribes sola cada día.
Es que no hace falta
pero te quiero.
Ahora ya no importan
los años que tengamos
los egos encogidos
ni el olor de las flores
Ahora ya no importan
las lágrimas de fiebre
derramadas en café barato
pero rico.
Es tarde si se trata
de ir a correos a certificar mi muerte
es tarde para todos los que se saben
condenados a un amor de rebajas
de último día de Agosto,
si lo que quiero es ordenar
los tres actos de un guión
escrito en Braille,
sigue siendo tan tarde...
Y aún tenemos algunas construcciones
en vilo de ausencias,
son trampas para hoy
y hambre de mañanas
tardías en la Alhambra.
Porque bajo este disfraz
de dedo en la llaga
de a diario,
se sigue escondiendo
en tu boca
algo que quema
como el hielo .
A pesar de tanto, nos sabemos aún
buscando nombre con las manos ciegas
de tanto escribir sin acuse de recibo,
a esto que se va con el mismo sigilo
con el que se van borrando los instantes
que llegan.
Pero el cartero siempre llama dos veces.
Y yo no quiero que eso se te olvide.
lo peor de las decisiones tomadas
es el lugar en el que se ha firmado
la sentencia.
Cuando los amigos te recuerdan
los presentes a punto de caramelo
que no son los futuros que tú piensas
sino los que sientes.
No hace falta tenerte siempre
en postal pegada a la pared,
las cosas extraordinarias tienen vida propia
y tú te escribes sola cada día.
Es que no hace falta
pero te quiero.
Ahora ya no importan
los años que tengamos
los egos encogidos
ni el olor de las flores
Ahora ya no importan
las lágrimas de fiebre
derramadas en café barato
pero rico.
Es tarde si se trata
de ir a correos a certificar mi muerte
es tarde para todos los que se saben
condenados a un amor de rebajas
de último día de Agosto,
si lo que quiero es ordenar
los tres actos de un guión
escrito en Braille,
sigue siendo tan tarde...
Y aún tenemos algunas construcciones
en vilo de ausencias,
son trampas para hoy
y hambre de mañanas
tardías en la Alhambra.
Porque bajo este disfraz
de dedo en la llaga
de a diario,
se sigue escondiendo
en tu boca
algo que quema
como el hielo .
A pesar de tanto, nos sabemos aún
buscando nombre con las manos ciegas
de tanto escribir sin acuse de recibo,
a esto que se va con el mismo sigilo
con el que se van borrando los instantes
que llegan.
Pero el cartero siempre llama dos veces.
Y yo no quiero que eso se te olvide.
martes, 30 de agosto de 2011
Ante la necesidad de sentirnos rezagados.
Es ahora cuando han vuelto los fantasmas
ahora cuando todo huele a ti
ahora
cuando tengo la certeza de que
no me importa lo que pase.
Ha llegado.
El vino no me ha sabido como antes
tus fotos ya no son como ayer
y esta noche
¡por Dios!,
esta noche he mirado a través
de los cristales y he recordado
la hora exacta
en la que nuestras miradas se cruzaron
que hemos coqueteado por el camino
y hasta que fué bonito mientras duró.
Pero ahora,
ahora que se acaba este verano interminable
que las tormentas llegan
con Septiembre
buscando su lugar,
reconozco que no te he dicho
nunca a la cara lo que pienso.
Y no me queda más tiempo
que el que tarde en ponerse dura
la hoja del calendario marcada con tu nombre,
porque no hay más palabras que las de la última cena
ni más camino que los que aún no hemos andado.
Porque se está difuminando
hasta el más amor
que el que una vez senti tener por ti
aunque solo fuera durante ese instante
el que te ví llorar
aquella tarde gris de Enero
en la que el mundo se paró
cuando vi
que te había imaginado
ahora cuando todo huele a ti
ahora
cuando tengo la certeza de que
no me importa lo que pase.
Ha llegado.
El vino no me ha sabido como antes
tus fotos ya no son como ayer
y esta noche
¡por Dios!,
esta noche he mirado a través
de los cristales y he recordado
la hora exacta
en la que nuestras miradas se cruzaron
que hemos coqueteado por el camino
y hasta que fué bonito mientras duró.
Pero ahora,
ahora que se acaba este verano interminable
que las tormentas llegan
con Septiembre
buscando su lugar,
reconozco que no te he dicho
nunca a la cara lo que pienso.
Y no me queda más tiempo
que el que tarde en ponerse dura
la hoja del calendario marcada con tu nombre,
porque no hay más palabras que las de la última cena
ni más camino que los que aún no hemos andado.
Porque se está difuminando
hasta el más amor
que el que una vez senti tener por ti
aunque solo fuera durante ese instante
el que te ví llorar
aquella tarde gris de Enero
en la que el mundo se paró
cuando vi
que te había imaginado
viernes, 26 de agosto de 2011
Arrival
He vuelto a pasar por
aquella calle
en la que me encontraste
ese día
y apenas han cambiado
los andamios de sitio,
quería que lo supieras.
y como aquel día
algo me ha hecho girar
bruscamente la cabeza
y por un instante he pensado
que eras tú.
Un instante
en el que el humo del cigarro
que iba fumando
se ha detenido en mi garganta
y me ha recordado
el sabor que tienen las palabras
el olor de tu sonrisa
el tacto de una ausencia.
He cruzado con el semáforo en rojo
y cuando he llegado al otro lado
he mirado el calendario
y he sabido
que con esperar un día más
volveríamos a hablar de amor
a la una en punto
con la botella ya vacía
el libro aún cerrado
y sintiéndonos
siempre
un par de desconocidos
que con sigilo se miran
a la cara
y se saben
destinados
a tener que recordarse.
.
aquella calle
en la que me encontraste
ese día
y apenas han cambiado
los andamios de sitio,
quería que lo supieras.
y como aquel día
algo me ha hecho girar
bruscamente la cabeza
y por un instante he pensado
que eras tú.
Un instante
en el que el humo del cigarro
que iba fumando
se ha detenido en mi garganta
y me ha recordado
el sabor que tienen las palabras
el olor de tu sonrisa
el tacto de una ausencia.
He cruzado con el semáforo en rojo
y cuando he llegado al otro lado
he mirado el calendario
y he sabido
que con esperar un día más
volveríamos a hablar de amor
a la una en punto
con la botella ya vacía
el libro aún cerrado
y sintiéndonos
siempre
un par de desconocidos
que con sigilo se miran
a la cara
y se saben
destinados
a tener que recordarse.
.
miércoles, 24 de agosto de 2011
Antonio
Escribo y te pienso
mientras zorreo y pienso un poco más
en esta ciudad
que ha dejado de mirarme como tú
pero que huele a ti
y me sabe
y me come
a besos de vino blanco
Aún no sé dónde terminarán mi huesos
que con esta edad, preciosa,
cada día me recuerdan que
los años no pasan en balde
que soy feliz aquí
que lo pasado pasado está
que son una y muchas las esquinas
en las que te espero
Debo y quiero cerrar los ojos
para recordar la última vez que te busqué
con la mirada
Puedo y voy a mantener el tipo de chulo putas
que a veces
me encuentro en el bar
donde todo me recuerda a ti
y con quien nunca he estado.
No tiene nombre esta ciudad
con uno no sería suficiente
con uno querrías más
uno más, me dirías esa noche
y un poco más, de tiempo...
Y me iré de aquí y tú te irás
con las mismas ganas que viniste
pero más puta que nunca
habiendo usado el pasillo
para tenerme y tenerte
temblando entre mis brazos
y las sábanas.
A duras penas
he pedido una copa
cuando unos ojos
que no son tuyos
me decían que ayer
mientras dormía
mencionaba tu nombre en lágrimas.
y que lloraron de pena y amor conmigo.
Porque allá donde voy
creo que no hablaré de ti
te guardaré en el bolsillo del abrigo
y cuando tenga frío
te cogeré la mano y te diré
hoy, por fin, nos vamos a la cama.
mientras zorreo y pienso un poco más
en esta ciudad
que ha dejado de mirarme como tú
pero que huele a ti
y me sabe
y me come
a besos de vino blanco
Aún no sé dónde terminarán mi huesos
que con esta edad, preciosa,
cada día me recuerdan que
los años no pasan en balde
que soy feliz aquí
que lo pasado pasado está
que son una y muchas las esquinas
en las que te espero
Debo y quiero cerrar los ojos
para recordar la última vez que te busqué
con la mirada
Puedo y voy a mantener el tipo de chulo putas
que a veces
me encuentro en el bar
donde todo me recuerda a ti
y con quien nunca he estado.
No tiene nombre esta ciudad
con uno no sería suficiente
con uno querrías más
uno más, me dirías esa noche
y un poco más, de tiempo...
Y me iré de aquí y tú te irás
con las mismas ganas que viniste
pero más puta que nunca
habiendo usado el pasillo
para tenerme y tenerte
temblando entre mis brazos
y las sábanas.
A duras penas
he pedido una copa
cuando unos ojos
que no son tuyos
me decían que ayer
mientras dormía
mencionaba tu nombre en lágrimas.
y que lloraron de pena y amor conmigo.
Porque allá donde voy
creo que no hablaré de ti
te guardaré en el bolsillo del abrigo
y cuando tenga frío
te cogeré la mano y te diré
hoy, por fin, nos vamos a la cama.
jueves, 18 de agosto de 2011
GRITO HACIA ROMA, DE FEDERICO GARCÍA LORCA.
Grito hacia Roma
Desde la torre del Crysler Building
Manzanas levemente heridas
por los finos espadines de plata,
nubes rasgadas por una mano de coral
que lleva en el dorso una almendra de fuego,
peces de arsénico como tiburones,
tiburones como gotas de llanto para cegar una multitud,
rosas que hieren
y agujas instaladas en los caños de la sangre,
mundos enemigos y amores cubiertos de gusanos
caerán sobre ti. Caerán sobre la gran cúpula
que untan de aceite las lenguas militares
donde un hombre se orina en una deslumbrante paloma
y escupe carbón machacado
rodeado de miles de campanillas.
Porque ya no hay quien reparta el pan ni el vino,
ni quien cultive hierbas en la boca del muerto,
ni quien abra los linos del reposo,
ni quien llore por las heridas de los elefantes.
No hay más que un millón de herreros
forjando cadenas para los niños que han de venir.
No hay más que un millón de carpinteros
que hacen ataúdes sin cruz.
No hay más que un gentío de lamentos
que se abren las ropas en espera de la bala.
El hombre que desprecia la paloma debía hablar,
debía gritar desnudo entre las columnas,
y ponerse una inyección para adquirir la lepra
y llorar un llanto tan terrible
que disolviera sus anillos y sus teléfonos de diamante.
Pero el hombre vestido de blanco
ignora el misterio de la espiga,
ignora el gemido de la parturienta,
ignora que Cristo puede dar agua todavía,
ignora que la moneda quema el beso de prodigio
y da la sangre del cordero al pico idiota del faisán.
Los maestros enseñan a los niños
una luz maravillosa que viene del monte;
pero lo que llega es una reunión de cloacas
donde gritan las oscuras ninfas del cólera.
Los maestros señalan con devoción las enormes cúpulas sahumadas;
pero debajo de las estatuas no hay amor,
no hay amor bajo los ojos de cristal definitivo.
El amor está en las carnes desgarradas por la sed,
en la choza diminuta que lucha con la inundación;
el amor está en los fosos donde luchan las sierpes del hambre,
en el triste mar que mece los cadáveres de las gaviotas
y en el oscurísimo beso punzante debajo de las almohadas.
Pero el viejo de las manos traslucidas
dirá: amor, amor, amor,
aclamado por millones de moribundos;
dirá: amor, amor, amor,
entre el tisú estremecido de ternura;
dirá: paz, paz, paz,
entre el tirite de cuchillos y melones de dinamita;
dirá: amor, amor, amor,
hasta que se le pongan de plata los labios.
Mientras tanto, mientras tanto, ¡ay!, mientras tanto,
los negros que sacan las escupideras,
los muchachos que tiemblan bajo el terror pálido de los directores,
las mujeres ahogadas en aceites minerales,
la muchedumbre de martillo, de violín o de nube,
ha de gritar aunque le estrellen los sesos en el muro,
ha de gritar frente a las cúpulas,
ha de gritar loca de fuego,
ha de gritar loca de nieve,
ha de gritar con la cabeza llena de excremento,
ha de gritar como todas las noches juntas,
ha de gritar con voz tan desgarrada
hasta que las ciudades tiemblen como niñas
y rompan las prisiones del aceite y la música,
porque queremos el pan nuestro de cada día,
flor de aliso y perenne ternura desgranada,
porque queremos que se cumpla la voluntad de la Tierra
que da sus frutos para todos.
Desde la torre del Crysler Building
Manzanas levemente heridas
por los finos espadines de plata,
nubes rasgadas por una mano de coral
que lleva en el dorso una almendra de fuego,
peces de arsénico como tiburones,
tiburones como gotas de llanto para cegar una multitud,
rosas que hieren
y agujas instaladas en los caños de la sangre,
mundos enemigos y amores cubiertos de gusanos
caerán sobre ti. Caerán sobre la gran cúpula
que untan de aceite las lenguas militares
donde un hombre se orina en una deslumbrante paloma
y escupe carbón machacado
rodeado de miles de campanillas.
Porque ya no hay quien reparta el pan ni el vino,
ni quien cultive hierbas en la boca del muerto,
ni quien abra los linos del reposo,
ni quien llore por las heridas de los elefantes.
No hay más que un millón de herreros
forjando cadenas para los niños que han de venir.
No hay más que un millón de carpinteros
que hacen ataúdes sin cruz.
No hay más que un gentío de lamentos
que se abren las ropas en espera de la bala.
El hombre que desprecia la paloma debía hablar,
debía gritar desnudo entre las columnas,
y ponerse una inyección para adquirir la lepra
y llorar un llanto tan terrible
que disolviera sus anillos y sus teléfonos de diamante.
Pero el hombre vestido de blanco
ignora el misterio de la espiga,
ignora el gemido de la parturienta,
ignora que Cristo puede dar agua todavía,
ignora que la moneda quema el beso de prodigio
y da la sangre del cordero al pico idiota del faisán.
Los maestros enseñan a los niños
una luz maravillosa que viene del monte;
pero lo que llega es una reunión de cloacas
donde gritan las oscuras ninfas del cólera.
Los maestros señalan con devoción las enormes cúpulas sahumadas;
pero debajo de las estatuas no hay amor,
no hay amor bajo los ojos de cristal definitivo.
El amor está en las carnes desgarradas por la sed,
en la choza diminuta que lucha con la inundación;
el amor está en los fosos donde luchan las sierpes del hambre,
en el triste mar que mece los cadáveres de las gaviotas
y en el oscurísimo beso punzante debajo de las almohadas.
Pero el viejo de las manos traslucidas
dirá: amor, amor, amor,
aclamado por millones de moribundos;
dirá: amor, amor, amor,
entre el tisú estremecido de ternura;
dirá: paz, paz, paz,
entre el tirite de cuchillos y melones de dinamita;
dirá: amor, amor, amor,
hasta que se le pongan de plata los labios.
Mientras tanto, mientras tanto, ¡ay!, mientras tanto,
los negros que sacan las escupideras,
los muchachos que tiemblan bajo el terror pálido de los directores,
las mujeres ahogadas en aceites minerales,
la muchedumbre de martillo, de violín o de nube,
ha de gritar aunque le estrellen los sesos en el muro,
ha de gritar frente a las cúpulas,
ha de gritar loca de fuego,
ha de gritar loca de nieve,
ha de gritar con la cabeza llena de excremento,
ha de gritar como todas las noches juntas,
ha de gritar con voz tan desgarrada
hasta que las ciudades tiemblen como niñas
y rompan las prisiones del aceite y la música,
porque queremos el pan nuestro de cada día,
flor de aliso y perenne ternura desgranada,
porque queremos que se cumpla la voluntad de la Tierra
que da sus frutos para todos.
martes, 16 de agosto de 2011
Jaque mate
" Si alguna vez la vida te maltrata
acuérdate de mí
que no puede cansarse de esperar
aquel que no se cansa de mirarte". LGM
¡Eh!
escucha atentamente
Me he cansado de esperar
pero no de mirarte
Porque mira que es raro
esto de que ahora
seas tú quien
me espera a mí.
De cojones.
Y yo que lo vea.
acuérdate de mí
que no puede cansarse de esperar
aquel que no se cansa de mirarte". LGM
¡Eh!
escucha atentamente
Me he cansado de esperar
pero no de mirarte
Porque mira que es raro
esto de que ahora
seas tú quien
me espera a mí.
De cojones.
Y yo que lo vea.
sábado, 13 de agosto de 2011
40 grados
Amor
no sé si lloras porque no
y si lloras porque sí
De todos modos
aún queda toda la noche
y muchas más preguntas
Me ducho
y más fresca
vuelvo
no sé si lloras porque no
y si lloras porque sí
De todos modos
aún queda toda la noche
y muchas más preguntas
Me ducho
y más fresca
vuelvo
domingo, 7 de agosto de 2011
Roma
" Escribir no salva, pero alivia".
Jaime Gil
Escribir no salva
pero hablar contigo
es como aliviar el sexo
una tarde aburrida de domingo
cuando no hay nada más que hacer
que ver la película de antena 3,
que, casualmente, como tú,
viene a pasar el fin de semana
a una cama triste que sí, huele bien,
pero que hace mucho
que nadie suda en ella.
Me alivia también saber que existes
de viernes a domingo
y me humedezco
al pensar en tu mano en mi espalda
en tu dedo en mi boca
en los labios jadeantes por exceso de caricias.
Así esta pasando este estío
al que adoro como un becerro de oro
a punto de fundirse.
Mientras, desde no sé en que barco,
cercano a no sé cual isla
te acuerdas de mi, lo sé
y no me importa.
Sabrás cuando aquí estés
que el ventilador del techo
es lo que me ha mantenido
despierta todos estos días
esperando tu regreso.
Y nos iremos de aquí
a otro lugar.
Y seguiremos.
Y cambiaremos las sábanas
que oleran tan bien
y sudaremos.
Y te irás de nuevo
en otro barco
y yo
buscaré quizá algo de alivio
aunque use para ello tus palabras
y deba decir lo mucho que te quiero.
Jaime Gil
Escribir no salva
pero hablar contigo
es como aliviar el sexo
una tarde aburrida de domingo
cuando no hay nada más que hacer
que ver la película de antena 3,
que, casualmente, como tú,
viene a pasar el fin de semana
a una cama triste que sí, huele bien,
pero que hace mucho
que nadie suda en ella.
Me alivia también saber que existes
de viernes a domingo
y me humedezco
al pensar en tu mano en mi espalda
en tu dedo en mi boca
en los labios jadeantes por exceso de caricias.
Así esta pasando este estío
al que adoro como un becerro de oro
a punto de fundirse.
Mientras, desde no sé en que barco,
cercano a no sé cual isla
te acuerdas de mi, lo sé
y no me importa.
Sabrás cuando aquí estés
que el ventilador del techo
es lo que me ha mantenido
despierta todos estos días
esperando tu regreso.
Y nos iremos de aquí
a otro lugar.
Y seguiremos.
Y cambiaremos las sábanas
que oleran tan bien
y sudaremos.
Y te irás de nuevo
en otro barco
y yo
buscaré quizá algo de alivio
aunque use para ello tus palabras
y deba decir lo mucho que te quiero.
viernes, 5 de agosto de 2011
Lefties
Esta inveterada capacidad tuya para estar
en mi cabeza
no me permite hacer otra cosa que pensar que
es una señal
para que recuerde el último día
que te vi
y me alegre por ello.
Qué
harta
me
tenías.......
Algún día me la presentas
y te digo
si es tan como yo o si se queda
en el intento
Más
barata
seguro
Así que sales ganando
(insulto
a
elegir)
en mi cabeza
no me permite hacer otra cosa que pensar que
es una señal
para que recuerde el último día
que te vi
y me alegre por ello.
Qué
harta
me
tenías.......
Algún día me la presentas
y te digo
si es tan como yo o si se queda
en el intento
Más
barata
seguro
Así que sales ganando
(insulto
a
elegir)
lunes, 1 de agosto de 2011
Jorge Díaz Martínez
Qué sola la Parra
sin ti
sin mi
sin seres siendo
valleinclanes
Luces apagadas
nos valen para leer
unas reglas del arte
en el idioma del amor
las que sean
Con un amor ascético
tan estético
que el libro que escribamos
se usará en clases de Filosofía
Cuántica.
Eres mi primera vez
y mi última.
sin ti
sin mi
sin seres siendo
valleinclanes
Luces apagadas
nos valen para leer
unas reglas del arte
en el idioma del amor
las que sean
Con un amor ascético
tan estético
que el libro que escribamos
se usará en clases de Filosofía
Cuántica.
Eres mi primera vez
y mi última.
Tiempos verbales
Yo te echo de menos
Tú has dejado de llamar
Él me escribe en portugués
Ella está aislada
Nosotros nos veremos pronto
Vosotros viviréis siempre
Ellos heredarán la tierra
Personas
Pronombres
Vidas
Tú has dejado de llamar
Él me escribe en portugués
Ella está aislada
Nosotros nos veremos pronto
Vosotros viviréis siempre
Ellos heredarán la tierra
Personas
Pronombres
Vidas
martes, 26 de julio de 2011
Somatic
Te quiero
Ahora ya no
Te quiero de nuevo
Puede que haya dejado de hacerlo
Ay, es que no dejo de quererte, lo intento
Ya no puedo más.
- Vengo del médico
me ha dicho que me tome la medicación,
los antihistamínicos
Concretamente
- Dice que soy alérgica al polen.
Al de las margaritas
Concretamente
Ah, y a los epiteliales
de perro
Aún en pruebas.
Ahora ya no
Te quiero de nuevo
Puede que haya dejado de hacerlo
Ay, es que no dejo de quererte, lo intento
Ya no puedo más.
- Vengo del médico
me ha dicho que me tome la medicación,
los antihistamínicos
Concretamente
- Dice que soy alérgica al polen.
Al de las margaritas
Concretamente
Ah, y a los epiteliales
de perro
Aún en pruebas.
lunes, 25 de julio de 2011
9 de Noviembre
Me enamoré de ti
solo porque me dijeron
que debía llamarte de Usted.
Y qué hago
Me enamoré de ti
No es que
a partir de ahora vaya a llamarte
por tu nombre
No
es que si te hace falta
cedo el asiento
en el autobús
y te dejo el paso
a mano derecha
como me enseñaron
las monjas.
A partir de ahí
tú tienes la culpa de lo que pase.
solo porque me dijeron
que debía llamarte de Usted.
Y qué hago
Me enamoré de ti
No es que
a partir de ahora vaya a llamarte
por tu nombre
No
es que si te hace falta
cedo el asiento
en el autobús
y te dejo el paso
a mano derecha
como me enseñaron
las monjas.
A partir de ahí
tú tienes la culpa de lo que pase.
Tercer acto
"...y de nuevo me hallaba esta mañana
trémula toda de concupiscencia".
Carmen Jodrá
Te voy a decir la verdad
de una jodida vez
y para siempre
Ya no
Desde hace mucho
La vida es puro teatro
pero yo el master
lo empiezo en Septiembre.
trémula toda de concupiscencia".
Carmen Jodrá
Te voy a decir la verdad
de una jodida vez
y para siempre
Ya no
Desde hace mucho
La vida es puro teatro
pero yo el master
lo empiezo en Septiembre.
sábado, 23 de julio de 2011
Ciencias de la música
"...Cuánto cuesta abandonarte, lavarme
de tu olor, quitarme las huellas de tu peso.."
Almudena Guzmán.
Lo juro
por Snoopy si hace falta
hubiera dormido contigo
en la misma cama
te hubiera abrazado
como antes
te hubiese acariciado
por ahí tú ya sabes
por supuesto
el rubor habría llegado
a la hora de siempre
la pactada
la gota de sudor
habría mojado
el mismo pico de la almohada
y como aquella vez
el más difícil todavía
habrías temblado
y como entonces
a la tercera hubiera sido la vencida
y como siempre
recuerdo que
siempre había una cuarta
ya con El País comprado
del domingo
y tras haber ido al Rastro
a calentarnos
con la música del chelo
sonando en aquella esquina
la quinta ya habría sido en el sofá
y en el suelo ya ves
la sexta y en dos días
aún teniendo una comida familiar
esperando casi
en la puerta del ascensor de tu casa
que no la mía
en el baño
me entrarías por detrás
suplicando un segundo de i pero griega
en tu genética
¡ay! ahí estaban
despacio, muy despacio
llegaban la séptima y la octava
una por encima de la media
Lo juro
me hubiera acostado
contigo
a solas
pero escuché en la radio
que Beethoven hacía tiempo
que había muerto
dejando nueve sinfonías
y fui y me puse triste
de tu olor, quitarme las huellas de tu peso.."
Almudena Guzmán.
Lo juro
por Snoopy si hace falta
hubiera dormido contigo
en la misma cama
te hubiera abrazado
como antes
te hubiese acariciado
por ahí tú ya sabes
por supuesto
el rubor habría llegado
a la hora de siempre
la pactada
la gota de sudor
habría mojado
el mismo pico de la almohada
y como aquella vez
el más difícil todavía
habrías temblado
y como entonces
a la tercera hubiera sido la vencida
y como siempre
recuerdo que
siempre había una cuarta
ya con El País comprado
del domingo
y tras haber ido al Rastro
a calentarnos
con la música del chelo
sonando en aquella esquina
la quinta ya habría sido en el sofá
y en el suelo ya ves
la sexta y en dos días
aún teniendo una comida familiar
esperando casi
en la puerta del ascensor de tu casa
que no la mía
en el baño
me entrarías por detrás
suplicando un segundo de i pero griega
en tu genética
¡ay! ahí estaban
despacio, muy despacio
llegaban la séptima y la octava
una por encima de la media
Lo juro
me hubiera acostado
contigo
a solas
pero escuché en la radio
que Beethoven hacía tiempo
que había muerto
dejando nueve sinfonías
y fui y me puse triste
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